viernes, 20 de mayo de 2016

EU TE AMO

Quando você sentir vontade de chorar, não chore
Pode me chamar que eu choro por você.

Quando você sentir vontade de sorrir, me avise
Que venho para nós dois sorrirmos juntos.

Quando você sentir vontade de amar, me chame,
Que eu venho amar você.

Quando você sentir que tudo está acabado, me chame,
Que eu venho lhe ajudar a reconstruir.

Quando você precisar de uma mão, me chame,
Que a minha é sempre sua.

Quando você estiver precisando ouvir alguém dizer: EU TE AMO!
Me chame que eu digo a você a todo hora.

Cuando tengas ganas de llorar, no llores, llámame que yo lloro por ti. Cuando quieras reir llámame, y reímos los dos juntos. Cuando tengas ganas de amar, llámame, yo te amaré. Cuando sientas que todo acaba, llámame, yo empezaré contigo. Cuando necesites una mano, llámame, mi mano siempre será tuya. Cuando necesites que alguien te diga que te quiere, llámame, que yo te lo digo a toda hora.

jueves, 19 de mayo de 2016

PARA TI, CUANDO LLEGUES...

Sólo espero que nos encontremos en el momento justo, ni antes ni después.

Tal vez nos conocemos, tal vez tuvimos un romance cuando éramos inmaduros, tal vez hayamos cruzado palabras o miradas alguna vez o a lo mejor jamás nos hemos visto, pero quien quiera que seas, esto es para ti. Espero que todo vaya bien contigo ahora, más que eso, que seas feliz y te estés realizando, que sonrías mucho; que tu vida sea plena y la disfrutes tanto que no tengas prisa por llegar, tárdate lo necesario, que ahora yo estoy disfrutando estar sin ti, porque estoy más que nunca conmigo. Sólo espero que coincidamos en el momento justo, ni antes ni después.

Quiero que seas ese chico que no necesite para nada pero quiera para todo, y quiero ser esa para ti, por la que hagas cosas que nunca pensaste, a la que extrañes, y que cada día agradezca tenerte en mi vida. Quiero llenarte de sorpresas e idear mil formas de hacerte sonreír. Me encantaría que compartas conmigo tus sueños, lo que más te gusta, esas tonterías que disfrutas, aquello que te da miedo, tus historias de niño, las cicatrices del pasado, los planes del futuro e incluso eso que no le dices a nadie más, quiero madrugadas de pláticas interminables, sábados de fiesta y domingos de flojera.

Quiero poder darte lo más grande que una persona da a otra, mi confianza, mi respeto y mi corazón, quiero poder ser yo contigo y que seas la versión más real de ti conmigo, que nos conozcamos más allá de lo que todos ven, poder contarte esas historias extrañas que a veces me pasan, abrazarte cuando todo va mal, cuando va bien y en realidad solo abrazarte siempre; quiero dormir con tus sudaderas y que mi ropa quede oliendo a tu perfume; que disfrutemos tanto salir como sólo recostarnos a ver películas, que conozcas a mi familia y mis amigos y seas parte de mi mundo.

Sobre todo, quiero que tengas tu tiempo y yo el mío, que sigamos teniendo cada uno nuestro mundo, nuestra vida y de vez en cuando invitemos al otro a pasar, a ser parte de, que esté bien no hablar siempre, y que nos sigamos queriendo igual, sin celos, sin posesiones, con libertad…porque los dos entendemos que no somos la mitad de otro, sino que estamos tan completos que se siente bien compartirlo.

Que el día que llegues, nuestros fantasmas estén tan en paz, que lo único que me importe de tu pasado sea que formó parte de quien eres hoy, que incluso agradezca a quienes estuvieron antes de mí, por haber estado en tu historia y por haberse ido de ella.

Para ti, cuando llegues, quiero que seas mi pareja, mi mejor amigo, mi confidente, mi compañero de aventuras; ese chico que me haga pensar que sí hay en un algún lado una persona perfectamente imperfecta para cada uno de nosotros, que tú eres la mía.

Artículo por: Sofía Hernández

lunes, 16 de mayo de 2016

EL CUENTO DE LATIF

Latif era el pordiosero más pobre de la aldea. Cada noche dormía en el zaguán de una casa diferente, frente a la plaza central del pueblo.

Cada día se recostaba debajo de un árbol distinto, con la mano extendida y la mirada perdida en sus pensamientos. Cada tarde comía de la limosna o de los mendrugos que alguna persona caritativa le acercaba.

Sin embargo, a pesar de su aspecto y de la forma de pasar sus días, Latif era considerado por todos el hombre más sabio del pueblo, quizás no tanto por su inteligencia, sino por todo aquello que había vivido.

Una mañana soleada el rey en persona apareció en la plaza. Rodeado de guardias caminaba entre los puestos de frutas y baratijas buscando nada.

Riéndose de los mercaderes y de los compradores, casi tropezó con Latif que dormitaba a la sombra de una encina. Alguien le contó que estaba frente al más pobre de sus súbditos pero también frente a uno de los hombres más respetados por su sabiduría.

El rey, divertido, se acercó al mendigo y le dijo:

- Si me contestas una pregunta te doy esta moneda de oro.

Latif lo miró casi despectivamente y le dijo:

- Puedes quedarte con tu moneda, ¿para qué la querría yo? ¿Cuál es tu pregunta?

El rey se sintió desafiado por la respuesta y en lugar de una pregunta banal, se despachó con una cuestión que hacía días lo angustiaba y que no podía resolver. Un problema de bienes y recursos que sus analistas no habían podido solucionar.

La respuesta de Latif fue justa y creativa.

El rey se sorprendió; dejó su moneda a los pies del mendigo y siguió su camino por el mercado meditando lo sucedido.

Al día siguiente el rey volvió a aparecer en el mercado. Ya no paseaba entre los mercaderes. Fue directo a donde Latif descansaba, esta vez bajo un olivar. 

Otra vez el rey hizo una pregunta y otra vez Latif la respondió rápida y sabiamente. El soberano volvió a sorprenderse de tanta lucidez. Con humildad se quitó las sandalias y se sentó en el suelo frente a Latif.

- Latif, te necesito – le dijo –. Estoy agobiado por las decisiones que como rey debo tomar. No quiero perjudicar a mi pueblo y tampoco ser un mal soberano. Te pido que vengas a palacio y seas mi asesor. Te prometo que no te faltará nada, que serás respetado y que podrás partir cuando quieras… Por favor.

Por compasión, por servicio o por sorpresa, el caso es que Latif, después de pensar unos minutos, aceptó la propuesta del rey.

Esa misma tarde llegó Latif a palacio en donde, inmediatamente, le fue asignado un lujoso cuarto a escasos doscientos metros de la alcoba real.

En la habitación, una tina de esencias y agua tibia lo esperaba.

Durante las siguientes semanas las consultas del rey se hicieron habituales.

Todos los días, a la mañana y a la tarde, el monarca mandaba llamar a su nuevo asesor para consultarle sobre los problemas del reino, sobre su propia vida o sobre sus dudas espirituales.

Latif siempre contestaba con claridad y precisión.

El recién llegado se transformó en el interlocutor favorito del rey. A los tres meses de su estancia ya no había medida, decisión o fallo que el monarca no consultara con su preciado asesor.

Obviamente, esto desencadenó los celos de todos los cortesanos que veían en el mendigo-consultor una amenaza para su propia influencia y un perjuicio para sus intereses materiales.

Un día todos los demás asesores pidieron audiencia al rey. Muy circunspectos y con gravedad le dijeron:

- Tu amigo Latif, como tú le llamas, está conspirando para derrocarte.

- No puede ser - dijo el rey -. No lo creo.

- Puedes confirmarlo con tus propios ojos - dijeron todos -. Cada tarde a eso de las cinco, Latif se escabulle del palacio hasta el ala sur y en un cuarto oculto se reúne a escondidas, no sabemos con quién. Le hemos preguntado a dónde iba alguna de esas tardes y ha contestado con evasivas. Esa actitud terminó de alertarnos sobre su conspiración.

El rey se sintió defraudado y dolido. Debía confirmar esas versiones.
Esa tarde a las cinco, aguardaba oculto en el recodo de una escalera. Desde allí vio cómo, en efecto, Latif llegaba a la puerta, miraba hacia los lados y con la llave que colgaba de su cuello abría la puerta de madera y se escabullía sigilosamente dentro del cuarto.

- ¿Lo visteis? - gritaron los cortesanos - ¿Lo visteis?

Seguido de su guardia personal el monarca golpeó la puerta.

- ¿Quién es? - dijo Latif desde adentro -.

- Soy yo, el rey - dijo el soberano -. Ábreme la puerta.

Latif abrió la puerta.

No había allí nadie, salvo Latif.

Ninguna puerta o ventana, ninguna puerta secreta, ningún mueble que permitiera ocultar a alguien.

Sólo había en el suelo un plato de madera desgastado, en un rincón una vara de caminante y en el centro de la pieza una túnica raída colgando de un gancho en el techo.

- ¿Estás conspirando contra mí Latif? - preguntó el rey -.

- ¿Cómo se te ocurre, majestad? - contestó Latif - . De ninguna forma. ¿Por qué lo haría?

- Pero vienes aquí cada tarde en secreto. ¿Qué es lo que buscas si no te ves con nadie? ¿Para qué vienes a este cuchitril a escondidas?

Latif sonrió y se acercó a la túnica rota que pendía del techo. La acarició y le dijo al rey:

- Hace sólo seis meses, cuando llegué, lo único que tenía eran esta túnica, este plato y esta vara de madera - dijo Latif -. Ahora me siento tan cómodo en la ropa que visto, es tan confortable la cama en la que duermo, es tan halagador el respeto que me das y tan fascinante el poder que regala mi lugar a tu lado… que vengo cada día para estar seguro de no olvidarme de quién soy y de dónde vine.

DIOS SIEMPRE ESTA PRESENTE

En cierto pueblo vivía Pedro, un hombre que creía fervientemente en Dios.

Un día empezó a llover y al ver que se aproximaba una fuerte inundación, todos los lugareños decidieron abandonar el lugar y ponerse a buen resguardo. Cuando pasaron por casa de Pedro, éste les dijo que se quedaba ya que “Dios lo iba a salvar”. No hubo manera de convencerlo, Pedro se quedó y todos los demás se fueron.

Transcurrieron las horas y el nivel del agua subió más de metro y medio. En eso pasó por casa de Pedro un hombre en su pequeño bote. Le ofreció un espacio para que se subiera, pero Pedro se negó nuevamente ya que “Dios lo iba a salvar”. Sin entender la actitud de Pedro, el hombre siguió navegando en búsqueda de otros a quienes ayudar.

Seguía lloviendo a cántaros y pronto el agua obligó a Pedro a subir sobre el tejado de su vivienda. En eso llegó un helicóptero de rescate que sobrevolaba la zona. Una vez más Pedro se negó a partir ya que “Dios lo iba a salvar”.

Pero la fuerza de la naturaleza fue implacable, destruyó la casa y se llevó consigo la vida de Pedro.

Como era un buen hombre, el alma de Pedro subió al cielo donde se encontró con Dios. Al verle, Pedro le preguntó entristecido:

- Toda mi vida creí en ti y seguí la senda del bien. Fervientemente estaba convencido que me ibas a salvar, pero no fue así. Ahora yo estoy aquí, mientras que mis seres queridos lloran mi muerte. ¿Por qué no me salvaste de aquella tragedia?

Con mucha dulzura, Dios le respondió:

- Hijo mío, claro que traté de salvarte: envié primero a tus vecinos, luego a un buen hombre con su bote y finalmente a un helicóptero de rescate, sin embargo en cada ocasión tú te negaste a recibir la ayuda.

lunes, 9 de mayo de 2016

EL CAMELLO AMARRADO.

Bajo la calurosa luz del sol, una caravana atravesaba las arenas del desierto. Poco antes del atardecer se detuvieron para preparar el campamento donde iban a pernoctar. Un joven al que habían contratado para que se ocupara de los camellos se le acercó al jefe del grupo diciéndole:

- Tengo un problema, son 18 camellos y solo tengo 17 cuerdas para amarrarlos.

- Eso no es ningún problema – le dijo el jefe –, los camellos no son muy inteligente. Amarra los primeros 17 y luego te acercas al último y simulas amarrarlo a él también. Como habrá visto que todos sus compañeros fueron amarrados y habrá sentido que te acercaste a hacerle lo mismo, se quedará quieto toda la noche pensando que él también está atado.

El joven fue a hacer lo que le dijo el jefe sin protestar pero sin creer nada de lo que había escuchado. Al terminar se percató de que el último camello se quedó tranquilo junto a sus compañeros.

Al amanecer el joven vio con alivio que el camello permanecía allí donde lo había dejado. Entonces liberó a los otros 17 camellos ya que pronto debían partir. Cuando la caravana se puso en camino, el joven corrió hacia su jefe diciendo:

- Espere, espere, hay un camello que no nos sigue.

- ¿Es el mismo camello al que simulaste amarrar anoche? – contestó el jefe con una media sonrisa en los labios.

- Si ¿Cómo lo sabe?

- Seguro que esta mañana se te olvidó soltarlo

- Pero no tiene amarras

- Lo sé – contestó pacientemente el jefe –, pero el camello todavía piensa que está amarrado. Corre, simula soltarlo y verás que se pondrá en camino.

Lo mismo nos pasa a nosotros muchas veces. Nuestros prejuicios y paradigmas mentales nos colocan una atadura inexistente que no nos permite avanzar en nuestra vida, que nos amarra a creencias sin sentido y nos impide emprender la construcción de nuestros sueños y metas.

domingo, 1 de mayo de 2016

EL TIPO DE CHICA QUE NO DEBES DEJAR IR.

Ella no usa minifaldas ni grandes escotes para verse guapa y llamar la atención, su atuendo preferido son jeans y unos zapatos cómodos y aun así nunca pasa desapercibida.

Ella te dice lo que siente, bueno o malo. No se guarda nada ni espera que adivines y le leas el pensamiento, sabe lo que quiere y no duda en decirlo.

Ella no espera que pagues la cuenta o el cine, lo acepta de vez en cuando, pero sabe que tú tienes gastos y que no dejará de ser una chica por sacar su billetera.

Ella no sale y se emborracha, nunca la verás perder el control por una bebida.
Ella no comparte en sus redes sociales fotos de su última borrachera ni de su escote. Si comparte fotos de ella, pero sabe que su valor no está en su cuerpo, sus likes o los comentarios.

Ella no está ansiosa por el próximo capítulo de la telenovela, ni sabe todos los chismes de las estrellas de televisión. Si ve tele, pero prefiere una buena película o pasar horas con la nariz entre un par de páginas, leyendo.

Con Ella no solo hablas del clima y sus planes para las vacaciones, con Ella puedes hablar de temas que ni sabias que existían y te darás cuenta de lo mucho que sabe, si bien siempre te sacara risas, puedes entablar una conversación interesante acerca de política, religión, la vida, el universo, etc. No lo sabe todo, pero te das cuenta de lo inteligente que es y que quisiera saber y aprender más.

Ella no pide ensaladas y verduras cuando la llevas a comer, si se cuida y respeta su cuerpo, pero por lo mismo sabe que puede sentarse a comer unos tacos y pizza sin problemas.

Ella no está esperando que tú la guíes y le muestres el camino que debe seguir, Ella sabe lo que quiere y te quiere como compañero, como apoyo y no como guía.

Ella puede llorar y reír en segundos, puede usar un pantalón con tenis y mañana un vestido con un lindo bolso.

Esa chica que vino a tu mente mientras leías esto, es el tipo de mujer que no debes dejar ir.

Porque si logras que Ella te ame, será capaz de escucharte en tus peores días, te aconsejará, te cuidará y buscará que seas feliz a como dé lugar.




domingo, 10 de abril de 2016

ESCUCHA A TU CORAZON, AL FINAL SALDRAS GANANDO.

         "Un hombre le dice a una mujer: "Siempre te amaré", y al día siguiente se enamora de otra. Es una víctima de una necesidad biológica ciega. Cuando dijo "siempre te amaré" no estaba mintiendo; estaba siendo completamente sincero...; pero no era consciente de que el mañana no está bajo su control. Sólo podemos hablar de este momento y decir: "Te quiero ahora. En cuanto al mañana, veremos qué ocurre. Yo no estoy atado y tú tampoco. Si mañana volvemos a sentir que nos amamos, será una agradable sorpresa".
          ¿Por qué limitar tu vida comprometiéndote? ¿Por qué no dejarla abierta a cualquier sorpresa? ¿Por qué no dejarla abierta a la aventura? ¿Por qué enterrarla en una tumba? Luego sufres porque empiezas a pensar: "Lo había prometido, me he comprometido. Ya no tiene importancia que quiera cumplir mi promesa o compromiso. Lo que está en juego es mi integridad. Tendré que fingir, pero no puedo admitir que he sido un bobo al comprometerme".
          No se trata de hacer una síntesis entre la mentira y la verdad o lo auténtico y lo falso. Tendrás que renunciar a lo falso, escuchar a tu corazón y hacerle caso, cueste lo que cueste..., siempre te saldrá barato. Pierde todo lo que tengas que perder; pero si escuchas a tu corazón, al final saldrás ganando, obtendrás la victoria. Pero si lo que quieres es engañar a los demás y a ti mismo, eso es otro asunto".

Antes del amanecer-OSHO

jueves, 7 de abril de 2016

NO CONFUNDAS EL AMOR CON OTRAS COSAS.

No hay nada que pueda destruir el amor. Si está ahí, seguirá creciendo. Pero tengo la sensación de que en la mayoría de los casos lo que había no era amor. Te has equivocado, había algo diferente, quizá fuese sexo, quizá fuese atracción sexual.

Entonces, el amor se destruirá porque en cuanto has hecho el amor con una mujer desaparece la atracción sexual. La atracción sexual surge hacia todo lo desconocido, una vez que has probado el cuerpo de una mujer o de un hombre, desaparece la atracción sexual. Si tu amor sólo era esta atracción, entonces tendrá que desaparecer, tal vez no de inmediato, pero en algún momento se destruirá.

No confundas el amor con otras cosas. Si el amor es verdadero amor... ¿Qué quiero decir con «verdadero amor»? Quiero decir que te sientes feliz simplemente con estar en presencia de la otra persona, cuando estáis juntos estáis extáticos, la presencia del otro te produce una satisfacción en el fondo de tu corazón... algo empieza a cantar en tu corazón, estás en armonía. Basta con la presencia del otro para que te sientas unido; seas un individuo, estés más centrado, más enfocado. Esto es amor.

El amor no es una pasión, el amor no es una emoción. El amor es tener una profunda comprensión de que alguien te está completando. El otro consigue que seas un círculo completo. La presencia del otro realza tu presencia. El amor te da libertad para ser tú mismo; no es posesividad.

Por eso, ten cuidado, no pienses que el sexo es amor o te decepcionarás. Debes estar atento a cuando empieces a sentir que sólo necesitas la presencia del otro, la presencia pura, nada más; sin pedir nada, sólo su presencia, que el otro exista, esto es suficiente para hacerte feliz... Entonces, empieza a florecer algo dentro de ti, brotan mil flores de loto, estás enamorado. Y podrás pasar a través de todas las dificultades que origina la realidad. Podrás pasar por todas las angustias y ansiedades, y tu amor seguirá floreciendo cada vez más, porque todas esas situaciones se convertirán en retos. Y tu amor, al superarlas, crecerá cada vez más y se hará más fuerte.

El amor es eternidad. Si existe, irá aumentando cada vez más. El amor tiene principio pero no tiene final.

Osho

lunes, 4 de abril de 2016

CON EL TIEMPO APRENDES

Después de un tiempo uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma.

y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad y uno empieza a aprender…
que los besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.

y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema, así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar que uno realmente es fuerte que uno realmente vale.
y uno aprende y aprende…
y con cada día uno aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos sin pretender cambiarte,
puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que
si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados
y que el que no lucha por ellos
tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes
que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes
que si has herido a un amigo duramente
muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta que
aunque seas feliz con tus amigos
algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta
de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta
de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo comprendes que
apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro
sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante (…)

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo…

Autor (desconocido)

lunes, 28 de marzo de 2016

NO SON COINCIDENCIAS...

Sabía que tenía que llegar el día en que tenía que escribir y compartir otra de las muchas experiencias que me han sucedido con él, de la increíble conexión que siento con él, incluso desde antes de conocerlo. Y es que cuando las coincidencias son tantas que hay que descartar la casualidad, eso es el destino.
En los últimos cuatro años de mi vida se han dado muchas coincidencias, demasiadas para ser casualidad. Así es como he descubierto que el destino me perseguía.
Para ser sincera no tengo ni idea de como empezar mi relato, pero bueno lo contaré tal y como sucedió ese día.
Me gustaría empezar diciendo que no fué un día cualquiera, para mí es una fecha especial y mágica que guardo con la mayor alegría en mi corazón y mente, pues es la fecha en que él me dijo: Lorena, quieres ser mi novia? 
Pues sucedió una mañana del año pasado, era un día como nuestra fecha la cual recordé desde que me desperté. Ese día nos dirígiamos con mi hermana y mi cuñado en su auto hacía algún lugar, para ser específicos ibamos a la altura del boulevard Arturo Castellanos, yo iba en el asiento de atrás del auto; de repente me entró una nostalgía muy fuerte cuando miré al cielo, pues tengo la costumbre de siempre mirar el cielo y las nubes, en ese momento volví a recordar que ese día era nuestra fecha (Pues nuestra relación había finalizado muchos meses atrás), recuerdo perfectamente que me quedé muy fija mirando al cielo y comencé a elevar una plegaría en donde le pedía a Dios que dónde fuera que él se encontrara en esos momentos que estuviera bien, que le diera salud, que lo cuidara y lo protegiera.
Aquí viene lo increíble, en ese momento dejé de ver al cielo y fijé mi vista al frente antes que mis ojos me hicieran derramar alguna lágrima invadida por el recuerdo. En ese preciso momento ibamos llegando a una intersección y justo el semáforo cambió a rojo y nos tuvimos que detener, de repente, del carril izquierdo que tocaba el turno de avanzar se incorporó con un giro a la derecha un auto Honda Civic color negro, yo muy sorprendida e incrédula pensé: no puede ser su auto, hay muchos como ese...y para asegurarme lo que mis ojos estaban viendo, dirigí mi vista a la placa...y que creen? Si....ahí estaba él... era su auto!!!...su auto cuyos números de la placa al sumarlos dan como resultado el número de nuestra fecha, por ello es que he conservado en mi memoria su placa. En esos momentos una enorme felicidad invadió mi cuerpo, pues para mí fué una real conexión y una respuesta instantánea de parte de Dios diciéndome: Lorena! lo ves? él está con bien y estoy escuchando tu oración. Sonreí y solo dije: gracias Dios.
Se que no es la primera vez que hablo de él y quizá no sea la última, creo que notaron lo mucho que me inspira, y es que quizá no comprendan lo apasionante que me resulta contar mis relatos y lo que me sucede con él, a lo mejor no les pueda explicar con palabras lo que se siente, sólo puedo decir que es algo que vá más allá del plano terrenal, es una increíble sensación de estar conectada a su alma. Son tantas cosas que a veces no encuentro explicación.
La conexión es hermosa y cautivadora. No me queda más que asombrarme y reírme de la felicidad que causan esos momentos que son muchos!...y hasta la fecha siguen pasando.
"Puede pasar el tiempo y haber distancia entre ellos, pero estas dos personas, estas dos almas pareciéran que siguen unidas."

ESTARÉ AHÍ...

Estaré ahí...
 
 Amándote, sin importar la distancia     

 Pues en mi mente tu sonrisa ha quedado 

 guardada para siempre

 Seré el aire travieso,

 Y en ocasiones te ayude a respirar…

 Cuando sientas frío, seré el fuego

 Te abrigaré con mi cariño...

 Seré esa tierra que pisas,

 Llenaré de flores todo tu camino

 Para que si tropiezas, no te lastimes

 Estaré ahí...

 En cada estrella que veas

 En el sol que cada mañana cuando te 

 despiertas...

 En cada pregunta, que no tiene respuesta

 En la noche oscura, o llena de estrellas

 En esa rosa bella, aunque esté llena de espinas

 En cada canción que la hicimos nuestra,

 En cada poesía tú podrás sentir el latido de mi 

 corazón

 Entonces estaré ahí...quizá no puedas verme

 Pero sólo debes cerrar los ojos

 Y podrás sentirme...

Yo estaré allí por siempre.

 

Dundee

lunes, 21 de marzo de 2016

CON EL TIEMPO APRENDES

Después de un tiempo uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma.
y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad.
y uno empieza a aprender…
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas.
y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte
que uno realmente vale y uno aprende y aprende…
y con cada día uno aprende.

Con el tiempo aprendes
que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes
que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos sin pretender cambiarte,
puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que
si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo entiendes
que los verdaderos amigos son contados
y que el que no lucha por ellos
tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace
pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes
que si has herido a un amigo duramente
muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta que
aunque seas feliz con tus amigos
algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta
de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta
de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo comprendes que
apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro
sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante (…)

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo…

Autor (desconocido)

martes, 15 de marzo de 2016

AL FINAL DEL CAMINO...

El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte, te equivocas dejando de arriesgar en el viaje hacia tus objetivos.

 No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar; se equivoca el agua que por temor a equivocarse, se estanca y se pudre en la laguna.
 No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta; se equivoca la que por no morir bajo la tierra, renuncia a la vida.
 No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas, se equivoca aquel que por temor a equivocarse no acciona.
 No se equivoca el pájaro que ensayando el primer vuelo cae al suelo, se equivoca aquel que por temor a caerse renuncia a volar permaneciendo en el nido.
 Pienso que se equivocan aquellos que no aceptan que ser hombre es buscarse a sí mismo cada día, sin encontrarse nunca plenamente.
 Creo que al final del camino no te premiarán por lo que encuentres, sino por aquello que hayas buscado honestamente.

lunes, 7 de marzo de 2016

¿QUE QUIERE DIOS MIENTRAS ESPERAS POR UNA RESPUESTA?

“Quédate quieto en la presencia del Señor, y espera con paciencia a que él actúe.” (Salmos 37:7)

¿Qué es lo que Dios desea que hagas mientras esperas una respuesta a tu oración?

Salmo 37:7 dice: “Quédate quieto en la presencia del Señor, y espera con paciencia a que él actúe.” Dios quiere que esperes pacientemente a que Él conteste tu oración.

¿Te has dado cuenta de que no nos importa esperar si podemos refunfuñar mientras esperamos? No nos importa esperar en la fila de la Oficina de la Licencia de Conducir mientras podamos quejarnos de lo flojo y desorganizado que es el gobierno. Pero Dios dice “quédate quieto”.

Como se inquieta un niño de 2 años, nos da una inquietud espiritual mientras esperamos que Dios conteste nuestra oración. Pero Dios dice: “Espera con paciencia. Quédate quieto. Mírame actuar. No te impacientes, no te pongas nervioso, y no trates de resolver las cosas por tu cuenta”.

Y, nunca cometas el error de Abraham en el Antiguo Testamento tratando de ser la respuesta a tu propia oración. ¡Te traerá todo tipo de problemas! Un día Dios le dijo a Abraham que sería el padre de una gran nación. Solo había dos problemas: Abraham tenía 99 años y no tenía hijos. Abraham miró su propio cuerpo y dijo: ¡No hay manera chico!  Y miró a su esposa Sara, que era estéril y dijo, “Problema doble! No hay forma de que se logre”.

Entonces Abraham tomó el asunto en sus manos y tuvo un hijo con la sirvienta de su esposa, Agar. Abraham dijo: “Esta es mi respuesta a la oración. Tuve un hijo a los 99 años. Su nombre es Ismael”. Dios dijo: “No, no. Estás equivocado. Esa no es mi respuesta a la oración. Esa es tu respuesta. Yo tengo un varoncito que viene milagrosamente, y Sara va a ser mamá.  Le pondrás por nombre Isaac”. El nombre Isaac significa “risa”. Cuando Sara oyó que iba a ser madre, la Biblia dice que se rio, porque no le creyó a Dios.

Pero Dios tenía la última palabra. Isaac nació, y comenzó una intensa rivalidad entre él y su hermano Ismael que sufrimos hasta el día de hoy. La tensa relación entre judíos y árabes comenzó porque Abraham trató de responder a su propia oración.

Cada vez que tratas de responder tu propia oración te estás metiendo en problemas. En lugar de eso, espera con paciencia, y mira a Dios actuar.