lunes, 26 de octubre de 2015

NO TENGAS PRISA PARA EL MATRIMONIO

"Nunca he dicho que el amor es destruido por el matrimonio. ¿Cómo puede el matrimonio destruir el amor? Sí, se destruye en el matrimonio pero es destruido por ti, no por el matrimonio. Es destruido por la pareja. ¿Cómo puede el matrimonio destruir el amor? Eres tú quien lo destruye porque no sabes qué es el amor. Simplemente pretendes saber, simplemente esperas saber; sueñas que sabes, pero tú no sabes qué es el amor. El amor tiene que ser aprendido; es el arte más grande que existe...
Naces sólo con una capacidad. Por supuesto, naces con un cuerpo; puedes ser un bailarín porque tienes el cuerpo. Puedes mover tu cuerpo y puedes ser un bailarín pero el bailar tiene que ser aprendido. Se necesita mucho esfuerzo para aprender a bailar. Y el bailar no es tan difícil porque solamente tú estás involucrado en ello.
El amor es mucho más difícil. Es bailar con alguien más. El otro también se necesita para saber qué es el baile. El acoplarse con alguien es un gran arte. Crear una armonía entre dos personas... dos personas significan dos mundos diversos. Cuando dos mundos se acercan, el choque va a estar allí si no sabes cómo armonizar. El amor es armonía. Y la felicidad, la salud, la armonía, todo surge del amor. Aprende a amar. No tengas prisa para el matrimonio, aprende a amar. Primero conviértete en un gran amante...
La primera lección del amor es no pedir amor, sino sólo dar. Conviértete en un dador.
La gente está haciendo justo lo contrario. Aún cuando dan, dan sólo con la idea de que el amor debe regresar. Es un negocio. No comparten, no comparten libremente. Comparten con una condición. Siguen observando de reojo si está volviendo o no. Gente muy pobre... no conocen el funcionamiento natural del amor. Tú simplemente viértelo, él regresará....
Dos personas, infelices por separado, crean más infelicidad el uno para el otro cuando se juntan. Eso es matemático. Tú eras infeliz, tu esposa era infeliz ¿y ambos están esperando que al estar juntos llegarán a ser felices? Esto es... esto es una aritmética tan ordinaria, como dos más dos son cuatro. Es así de simple. No es parte de ningunas matemáticas más elevadas; es muy ordinario, puedes contarlo con tus dedos. Ambos llegarán a ser infelices.
Cortejar es una cosa. No dependas del cortejo. De hecho antes de que te cases, desházte del cortejo. Mi sugerencia es que el matrimonio debería ocurrir después de la luna de miel, nunca antes. Solamente si todo va bien, sólo entonces el matrimonio debería ocurrir.
La luna de miel después de la unión es muy peligrosa. Por lo que sé, el noventa y nueve por ciento de los matrimonios se terminan en el momento en que se acaba la luna de miel. Pero entonces estás atrapado, entonces no hay manera de escaparte. Entonces la sociedad entera, la ley, la corte -todos están en tu contra si dejas a tu esposa, o si la esposa te deja. Entonces la moralidad entera, la religión, el sacerdote, todos están contra ti. De hecho la sociedad debería crear todas las barreras posibles para el matrimonio y ninguna barrera para el divorcio. La sociedad no debería permitir que la gente se casara tan fácilmente. La corte debería crear barreras -convive con la mujer por dos años cuando menos, entonces la corte puede permitir que te cases....
Se debería permitir que dos personas convivan juntas el tiempo suficiente para llegar a conocerse, a familiarizarse el uno con el otro. Y aunque desearan casarse, no debería permitírseles. Entonces los divorcios desaparecerán del mundo. Los divorcios existen porque las uniones son equivocadas y forzadas. Los divorcios existen porque las uniones se hacen en un estado de romanticismo.
El romanticismo está bien si eres un poeta... y los poetas no son conocidos como buenos maridos o buenas esposas. De hecho los poetas son casi siempre solteros. Se dan sus buenos ratos pero nunca son atrapados, y por lo tanto su romance se mantiene vivo. Continúan escribiendo poesía, poesía hermosa. Uno no debería casarse con una mujer o con un hombre en un estado de ánimo poético. Permite que el humor de la prosa llegue, luego decide. Porque la vida cotidiana se parece más a la prosa que a la poesía. Uno debería llegar a ser lo suficientemente maduro.
La madurez significa que uno ya no es más un tonto romántico. Uno entiende la vida, uno entiende la responsabilidad de la vida, uno entiende los problemas de estar junto a una persona. Uno acepta todas esas dificultades y aún así decide vivir con la persona. Uno no está esperando que sólo vaya a haber cielo, sólo rosas. Uno no está esperando tonterías; uno sabe que la realidad es ardua. Es áspera. Hay rosas, pero lejos y en el medio; hay muchas espinas.
Cuando llegas a estar alerta de todos estos problemas y aún así decides que vale le pena arriesgar y estar con una persona preferentemente que estar solo, entonces cásate. Entonces los matrimonios nunca matarán el amor, porque este amor es realista. El matrimonio puede matar solamente el amor romántico. Y el amor romántico es lo que la gente llama amor infantil. Uno no debería depender de él. Uno no debería pensar en él como alimento. Puede ser sólo como el helado. Puedes comerlo a veces, pero no dependas de él. La vida tiene que ser más realista, más prosa...."
Osho, The Discipline of Transcendence

miércoles, 7 de octubre de 2015

SI LAS MUJERES ENTENDIERAN 

Si las mujeres entendieran... que los hombres también tienen miedos, pero sin tanto permiso para mostrarlos. 
Que hay emoción en el ruido de un motor o en el grito de un gol. 
Que valoran mucho más el exceso de sonrisas que tres kilos menos o más. 
Lo abrumador de ser el sostén económico de una familia. 
Lo que es tener que ser valiente, poderoso y exitoso a toda hora. 
Lo molestas que son las comparaciones con "el marido/novio de". 
La necesidad que tienen de un abrazo que no siempre saben pedir. 
Lo difícil que es comprender lo que nunca les han enseñado. 
Las lágrimas que no se animan a llorar. 
El poder que tenemos sobre ellos. 
Que ellos también pasan noches sin dormir. 
Que necesitan silencio como nosotras charla. 
Que no andan por la vida pensando en cómo lastimarnos. 
Que son más débiles de lo que su altura y músculos dirían. 
Que sacar lo mejor o peor de ellos está en nuestras manos. 
Que piensan y razonan diferente. 
Que sienten muy parecido. 
Que demuestran sentimientos como pueden o como aprendieron. 
Si las mujeres entendiésemos todo esto si lográsemos mirar más allá de algunos olvidos, si nos diéramos cuenta de que no hay todos o ninguno, si pudiésemos sentir que para ellos la mejor demostración de amor es habernos elegido, si las mujeres bajáramos un poquito la guardia, los reproches y tantos reclamos, si pudiéramos incrementar las sonrisas, los brindis y la picardía y si los dejáramos hacer sin tanto mandato ni expectativa, comprenderíamos que somos lo que le da sentido a sus vidas. Como
mujeres, novias, madres, hijas, hermanas o amigas. Al final del día, donde se acaban las bromas, donde no hay público ni formas, donde solo queda un hombre y sus latidos, ahí estamos nosotras... con el que cada una eligió. 

Jess Browne 

lunes, 28 de septiembre de 2015

LA FLOR DE LA HONESTIDAD


Se cuenta que allá por el año 250 a.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.
Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta. Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.
Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe. Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración y sin poder creerlo le preguntó:
- ¿Hija mía, que vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán all. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura.
Y la hija respondió:
- No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz.
Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más determinadas intenciones. Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío:
- Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, para ser mi esposa y futura emperatriz de China.
La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean: costumbres, amistades, relaciones, etc.
El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado. Pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo.
Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación, la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la  fecha y hora acordadas sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.
En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores. Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella.
Finalmente llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado. Aquella bella joven sería su futura esposa.
Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada.
Entonces, con calma el príncipe explicó:
- Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: LA FLOR DE LA HONESTIDAD. Todas las semillas que entregué eran estériles.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Sé la mejor versión de tí mismo.

 No puedes romper con tu  pasado. Las cicatrices no son malas, representan heridas curadas. Representan fortaleza, superación, autoestima. Significa que resististe y que lo superaste. Lo que no te mata te hace mas fuerte.
Empezar de nuevo es necesario pero no como si el resto de tu vida no importara. Pasar la página sin entender cómo has llegado hasta aquí, sin valorar tu recorrido, no solo no es bueno ni justo sino que en ese paso te pierdes.
El pasado importa, importa para entender y valorar tu presente. Tienes que aprender a curar tus heridas, a cerrarlas, a cicatrizarlas y a vivir con ellas con orgullo. Son tus señales de guerra. No esperes encontrar nada en esta vida si no te encuentras a ti mismo. Encuéntrate!
Si no sabes quien eres, que quieres y ni donde estas no podrás saber lo que realmente mereces y todo lo maravilloso que te puede ofrecer esta vida.
Si realmente quieres un cambio en tu vida, hazlo ahora. No tiene porque ser el primer día del mes, un lunes o enero para fijarse propósitos. Cualquier día es bueno para poner punto y final a aquello que no te termina de gustar y prometerte a ti misma que tu si puedes y que lo vas a conseguir.
Comprométete contigo misma para un mañana mejor, encuentra aquello que funciona para ti y que te satisfaga cada dia. Rompe con patrones, deja de seguir estereotipos, encuentra el que funcione para ti, que saque lo mejor de ti. Se la mejor versión de ti.

lunes, 7 de septiembre de 2015

MI PADRE ES EL PILOTO




Una niña abordó un avión para viajar a Nueva York, llamando la atención de todos. Subió al avión con boleto en mano, buscando su asiento y se sentó al lado mío. Se veía una niña educada, segura e inteligente.
Me miró, sonrió, sacó un libro y comenzó a dibujar, pintar y colorear. A pesar de su corta edad, como mucho unos 8 años, no presentaba rasgos de ansiedad ni nerviosismo al despegar el avión.
El vuelo no fue muy bueno, hubo tormenta y mucha turbulencia. De pronto una sacudida fuerte, y todos estaban muy nerviosos, pero la niña mantuvo su calma y serenidad en todo momento ¿Cómo lo hacía?, ¿Por qué su calma? Hasta que una mujer frenética le preguntó: – Niña: ¿no tienes miedo? – “No señora”, contestó la niña y mirando su libro de pintar le dice: – ”Mi padre es el piloto”…
A lo largo del camino nos vamos a encontrar con sucesos que nos sacudan como en una turbulencia. Habrá momentos en los que no veremos el terreno sólido y nuestros pies no pisarán lugar seguro. No veremos dónde sostenernos, estaremos inseguros.
En esos tiempos hay que recordar que nuestro PADRE es el piloto. A pesar de las circunstancias, nuestras vidas están puestas en el creador. Así que la próxima vez que llegue una tormenta a tu vida o si en este momento estás pasando por una, alza tu mirada al cielo, CONFÍA y di para ti mismo/a: ¡Mi PADRE es el piloto!

Salmos 46:1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.



miércoles, 2 de septiembre de 2015

EL SUSPIRO DEL CORAZÓN

Tenía ratos de no sentarme a escribir directamente desde mi computador, pero de la nada recordé las palabras que un señor me dijo ayer y que quedaron en mi mente, la conversación comenzó así:
El día de ayer por la tarde como de costumbre me quedé esperando a mis compañeros después del trabajo en la recepción, ésta vez estaba otro vigilante en el área de recepción, luego de aproximadamente diez minutos de espera me dice: ya esperó bastante, y le respondí: si, pero me falta aún esperar otros 10 minutos más. Me mirÓ y sonrió.
Después me dice: Cómo se llama usted?
y le digo: Lorena
Sólo ví que se le salió un suspiro, sonrió y dijo casi que para si mismo ahhh que nombre más bonito y me trae recuerdos bonitos.
Y quién me conoce sabe lo curiosa que soy y le pregunto: Su hija se llama así?
Él responde: No, no es mi hija. Mi primera novia se llama Lorena y aún somos muy buenos amigos.
Interesada en la plática le pregunto: awww que bonito que aún son amigos, pues es raro quedar de amigos con antiguos amores y de nuevo dije: awww que bonito.
Él de inmediato me dice: Si pero todo depende de la madurez y la honestidad de las personas.
Esas fueron las palabras que se quedaron en mi mente, y es que cuanta verdad hay en ellas, si sólo las personas fuéramos honestas, honestas para admitir que nos equivocamos, que herimos y dañamos a otros por falta de honestidad!
También es cierto, cómo pueden volverse extraños dos personas que en un determinado momento compartieron alegrías y tristezas, te vió llorar y en instantes cambiarte el ánimo, cuando los dos compartían momentos juntos, secretos y momentos que no deseábamos terminaran. Por qué se debe terminar como desconocidos?
Luego él continuó con unas anécdotas de sus siguientes novias y me dice: Sabe lo bonito de esos momentos, es que se deben recordar y agradecer a esas personas que en su momento nos hicieron felices.
Y le respondí: awww así es, eso es lo bonito, tener las mejores recuerdos de esas personas y sonreí, de esas sonrisas que vienen del corazón.
y el señor también sonrió, y en ese momento llegó su relevo, y se despidió diciendo: Un gusto señorita Lorena. y yo por dentro agradecida por dejar algo grabado en mi memoria y éstas palabras..."Todo depende de la honestidad de las personas".
Y es que me sentí identificada cuando él suspiró, pues es bonito sonreír y que se te escape un suspiro cuando recuerdas a una persona especial de tu vida, y lo es más aún cuando no importa si esa persona se terminó marchando o si de manera inconciente te lastimó; lo bonito es que puedes decir cuando escuchas su nombre que fué una persona importante en tu vida y mejor aún sonreír porque aún se conservan las mejores memorias y ese lugar en el corazón.
 Y yo estoy en ese camino, suspiro y sonrío cuando escucho su nombre. 



lunes, 31 de agosto de 2015

OJO CON ELLAS

Andan por ahí, con su atrevido miedo, portando sus cuarenta y tantos, lindas, leídas, viajadas, sensibles.
Ojo con ellas.
Vienen de cerrar una puerta con decisión, pero sin olvido. Amaron, construyeron, parieron, cumplieron.
Amaron a su hombre, dieron alas a sus crías y ahora, desentumecieron las suyas: ¡ahí estaban!: intactas, brillantes,soberbias, majestuosas, listas para el vuelo: no ya las de un hornero, sí las de una gaviota, soberana y curiosa.
Saben de la vida y de tu hambre porque con su cuerpo han sabido saciarlas.
Expertas en estupidez y sus matices: se reconocieron inmersas en ella hasta el estupor y soportaron mucha hasta el dolor; sabrán distinguirla, no lo dudes.
Versadas en economía, la aplican en el gesto, en el andar y en su exacta sensualidad.
Ojo con sus caderas sabias: ya se estiraron y contrajeron, se estremecieron y agitaron.
Saben del amor, en todos sus colores, desde el rojo resplandor al mustio gris.
Sus piernas fuertes arrastran raíces todavía.
Prontas a sentir, van con una vieja canción en los labios, profunda intensidad en la mirada y delicada seguridad en la sonrisa.
Pero, si esta advertencia es tardía, y descubres que ya no puedes dejar de pensar en ella, entonces, ten cuidado de ahora en más, no te equivoques, no lo arruines: no les envíes un mensaje de texto, mejor invítale un café con tiempo; no recurras al e mail, preferirán sin duda un poema en servilleta. No les hagas promesas, no les vendas imagen, mejor exhibe tu autenticidad mas despojada. No caigas, por rellenar, en aturdido ruido vacuo, deja que respire un silencio en común.
Vienen de quemar las naves y cambiar comodidad indolente por riesgo vital.
Avanzan por un camino incierto, pero elegido.
En su cartera, fotos, un perfume y algunas lágrimas.
En su mirada, una decisión...
Ojo con ellas…tal vez, si tienes suerte, hay una en tu camino.

Jorge Eduardo Cinto. Publicado en Escritores de Tucuman Siglo XXI. Lucio Piérola Ediciones

lunes, 24 de agosto de 2015

CUATRO LEYES DE LA ESPIRITUALIDAD

"En la INDIA se enseñan las "Cuatro Leyes de la Espiritualidad" La primera dice: "La persona que llega es la persona correcta", es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.
La segunda ley dice: "Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido". Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra...". No . Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo. 

La tercera dice: "En cualquier momento que comience es el momento correcto". Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará. 



Y la cuarta y última: "Cuando algo termina, termina". Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia. Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado"

miércoles, 19 de agosto de 2015

EL PUNTO NEGRO

Cierto día, un profesor entra al salón de clases y le dice a los alumnos que se preparen para una prueba sorpresa. Todos se pusieron nerviosos mientras el profesor iba entregando la hoja del examen con la parte frontal para abajo, de modo que no vieran lo que contenía hasta que él explicara en qué consistía la prueba.
-Una vez que entregó todas las hojas, les pidió que las dieran vuelta y miraran el contenido. Para sorpresa de todos, era una hoja en blanco que tenía en el medio un punto negro. Viendo la cara de sorpresa de todos sus alumnos, el profesor les dijo: ahora van a escribir una redacción sobre lo que están viendo.
Todos los jóvenes, confundidos, se pusieron a pensar y a escribir sobre lo que veían. Terminado el tiempo, el maestro recogió las hojas, las colocó en el frente del escritorio y comenzó a leer las redacciones en voz alta. Todas, sin excepción se referían al punto negro de diferentes maneras.
Terminada la lectura, el profesor comenzó a hablar de la siguiente manera:
- Este examen no es para darles una nota, les servirá como lección de vida. Nadie habló de la hoja en blanco, todos centraron su atención en el punto negro. Esto mismo pasa en nuestra vida, en ella tenemos una hoja en blanco entera, para ver y aprovechar, pero nos centramos en los puntos negros.
La vida es un regalo de la naturaleza, nos es dada con cariño y amor, siempre tenemos sobrados motivos para festejar, por nuestra familia, por los amigos que nos apoyan, por el empleo que nos da el sustento, por los milagros que nos suceden diariamente, y no obstante insistimos en mirar el punto negro, ya sea el problema de salud que nos afecta, la falta de dinero, la difícil relación con un familiar, o la decepción con un amigo.
Los puntos negros son mínimos en comparación con todo lo que diariamente obtenemos, pero ellos ocupan nuestra mente en todo momento. Saca tu atención de los puntos negros, aprovecha cada momento y SÉ FELIZ

lunes, 27 de julio de 2015

ENAMORATE DE UNA MUJER DE VERDAD



Puedo pedirte que te enamores de una mujer de verdad. Enamórate de una mujer que lee, pero no de esas que leen porque deben, sino de aquella que lo hace por pasión, sin obligación. Enamórate de una mujer que busque “figuritas” en las nubes. Enamórate de una mujer que sea lo suficientemente valiente para decir que tiene miedo pero que siempre ejecute a pesar de él. Enamórate de una mujer que no mate hormiguitas sólo porque puede, enamórate de la que agarra la hormiguita en la uña y la devuelve a su fila, eso significa que es buena y capaz de apiadarse de los que no tienen las mismas herramientas que ella. Enamórate de una mujer que no disimule ni esconda lo inteligente que es. Las que se hacen pasar por brutas son mucho más peligrosas que las que asumen con orgullo lo inteligentes que son. Además, ¿por qué quisieras estar con una mujer que se subestima para cazar un hombre? Enamórate de una mujer que sea abrazable, adorable, querible y cogible. Todas son importantes. Enamórate de una mujer que no se maquille mucho. Son honestas y seguras. Las que se maquillan mucho envejecen más rápido. Enamórate de una mujer que le guste Mafalda y no tan Barbie. Enamórate de una mujer que no tema decirte tus verdades, pues demuestra que su opinión cuenta. Enamórate de una mujer que hable con los animales, sabe que no pueden hablar pero si escuchar y sentir. Eso indica que respeta a los demás aún siendo inferiores. Enamórate de una mujer que le gusten las plantas y cultivarlas. Enamórate de una mujer que tiene detalles inesperados, tus días serán diferentes. Enamórate de una mujer que pueda disculparse cuando sabe que cometió un error, pues demuestra que eres más importante que una discusión. Enamórate de una mujer que le guste comer. La vida es más divertida comiendo pizza que lechuga. Enamórate de una mujer que le guste la música. No importa que no sea la misma que te guste a ti. La música puede unirlos cuando se distancien, curarlos cuando se enfermen y salvarlos cuando se pierdan. Enamórate de una mujer que sepa cocinar, que le guste lavar platos o que tenga dinero como para comprar un lavaplatos. Enamórate de una mujer que esté más preocupada por los ceros en sus cheques que en los tuyos. Enamórate de una mujer que te quiera porque la haces reír y no porque le compras cosas. Enamórate de una mujer a la que no necesites llevarla a lugares caros para saber que la conquistará. Enamórate de una mujer que respire profundo para calmarse cuando te ve. Enamórate de una mujer que no pueda esconder nada. Enamórate de los ojos que la delaten y que te digan lo que necesitas saber. Enamórate de ella porque le brillan los ojos cuando te ve. Eso significa que está enamorada de ti. Enamórate de una mujer que te escuche con atención. Enamórate de una mujer que te pueda hacer sentir culpable y genuinamente arrepentido de vez en cuando. Que tenga ese poder sobre ti es el mejor antídoto contra la arrogancia y el orgullo. Enamórate de una mujer que no sepa planchar, para que no pierdan ni un solo momento juntos. Enamórate de una mujer que sepa escribir “notitas” de amor. Las “notitas” reviven las mariposas y hasta pueden mandar un bombazo de sangre al…corazón.
Enamórate de una mujer que le guste bailar. Recuerda que bailar es la expresión vertical de un deseo horizontal. Enamórate de una mujer que piense en otras cosas, que haga otras cosas y que piense en otras personas diferentes a ti. Enamórate de una mujer con hobbies, con intereses, con pasiones. Que no seas sólo tú. Enamórate de una mujer que sepa que el amor tiene que ser libre. El amor obligatorio sólo le hace daño a los involucrados.
Enamórate de una mujer que ame y deje amar. Que sea y deje ser. Enamórate de mí o de alguien como yo, para que no me duela tanto.



viernes, 17 de julio de 2015

LAS MUJERES SON COMO LAS MANZANAS

Las mejores están en la copa del árbol. Los hombres no quieren alcanzar las mejores, porque tienen miedo de caer y herirse. En cambio, toman las manzanas podridas que han caído a tierra y que aunque no son tan buenas, son fáciles de alcanzar.

Así que las manzanas que están en la copa del árbol, piensan para si, que algo está mal con ellas, cuando en realidad, "Ellas son grandiosas". Simplemente tienen que ser pacientes y esperar a que el hombre correcto llegue, aquel que sea lo suficientemente valiente para trepar hasta la cima del árbol por ellas.

No nos caigamos para ser alcanzadas, quien nos necesite y quiera hará TODO para alcanzarnos.... La mujer salió de la costilla del hombre, no de los pies para ser pisoteada, ni de la cabeza para ser superior. Sino del lado para ser igual, debajo del brazo para ser protegida, y al lado del corazón para ser amada.


Quiero agregar mi opinión de ésta reflexión. Han escuchado hablar de la ley del mínimo esfuerzo? Aquella donde el individuo no quiere complicarse y busca lo fácil. Pues hay hombres que la usan hasta para buscar pareja. Y es que siempre he pensado que es por miedo, porque se acostumbraron a vivir con el mismo tipo de mujeres, que cuando tienen a una que vale la pena, huyen! Huyen con cualquier excusa, quizá nunca creyeron que existieran mujeres que les demostraran el amor en cada momento y tienen miedo que fuera real. Muchos van por el camino que los lleva a la copa del árbol, pero en el trayecto se les cruza la manzana podrida, la fácil de alcanzar y la toman, a veces porque es el tipo de manzana al que vienen acostumbrados y no quieren complicarse con la manzana de la copa del árbol y desisten. Desisten por miedo, por cobardes, por temor a lo nuevo, a lo complicado, lo difícil, por no tener claro lo que quieren, por simplemente la ley del mínimo esfuerzo.

Diferencia entre estar enamorado y amar a esa persona.

Tardé mucho tiempo en aprender la diferencia entre estar enamorado de alguien y realmente amar a esa persona. Y lo aprendí de la manera más difícil.

Hubo corazones rotos repetidamente durante años. Aunque me hubiese gustado no sufrir tanto, las experiencias que aprendí me enseñaron más que cualquier otra cosa.

Crecí con cuentos de hadas e historias de amor que me enseñaron a creer que enamorarse y amar a alguien eran la misma cosa. Pero esto no podía estar más lejos de la realidad.

Estar enamorado de alguien y amar realmente a esa persona son dos cosas completamente diferentes. Ser capaz de aplicar este conocimiento a tus propias relaciones es la clave para construir una relación que dure en el tiempo.

Aquí te mostramos algunas diferencias entre estar enamorado y amar a alguien:

Cuando estás enamorado de alguien, quieres tener a esa persona. Cuando amas a alguien, necesitas a esta persona.

Estar enamorado se trata de querer tener parte de la otra persona. Es creer que esta persona es tan maravillosa, que quieres que él o ella sean parte de tu vida. Parte de ti. Cuando te enamoras de alguien, sientes una necesidad intensa de consumir tiempo junto a esa persona.

Estar enamorado es creer que necesitas a alguien para ser feliz.

No quieres tenerlo, o más bien, no te basta con tenerlo. Necesitas a esa persona para vivir una vida feliz y saludable. Tu felicidad, literalmente, depende de eso.

Necesitas que esta persona sea parte de tu vida de una u otra forma, no porque quieras ser dueño de parte de este ser humano, sino porque quieres darle a él o a ella una parte de ti mismo: amar a alguien es sentir que valen tanto como para entregarles parte de ti.

No se trata de apropiación, se trata de querer lo mejor para esa persona: algo que, a veces, involucra dejarlos ir.

Cuando estás enamorado de alguien, tus emociones siempre están al 100%. Cuando amas a alguien, los sentimientos van y vienen.

Te sientes como si estuvieses flotando sobre una nube. Te sientes así sólo con estar enamorado de esta persona, y es una sensación que no quieres dejar ir.

Nadie quiere dejar de sentir algo así,  y ese es el problema: llega un momento en que te bajas de la nube.

Amar a alguien no es tanto sobre las emociones, tiene más que ver con los pensamientos.

Pensar en alguien, querer lo mejor para ellos, hacer lo que puedas para hacerlos felices y preocuparte de ellos tanto, o más, de lo que te preocupas de ti mismo: eso es amor. Las emociones que vienen con el proceso son beneficios adicionales.

Una vez que pasas la etapa de simplemente estar enamorado de alguien a comenzar a amarlos, tienes que aprender a dejar ir esta sensación de estar en una nube y aprender a vivir con emociones menos estridentes.

Cuando estás enamorado de alguien, crees que te importa esa persona más de lo que en realidad es. Cuando amas a alguien, te preocupas de esa persona más de lo que te das cuenta.

Enamorarse es mucho más fácil que amar. Cuando estás enamorado, los químicos presentes en tu cerebro y cuerpo te hacen sentir como si esta persona fuera la mejor persona del mundo.

Crees que este ser humano es la persona más increíble con la que jamás te hayas encontrado. Lamentablemente, esta forma de pensar acaba cuando pasa el enamoramiento.

Es fácil reconocer cuándo estás enamorado porque te hace sentir una necesidad constante. Por otro lado, amar, no te da recordatorios tan constantes.

Cuando realmente amas a alguien, dichos momentos de separación y pérdida te sobrepasan con la emoción. Muchas veces las personas olvidan cuánto aman a alguien, o a veces no se dan cuenta, hasta que la vida los obliga a recordar.

Cuando estás enamorado, puedes desenamorarte de esa persona. Cuando amas a alguien, nunca dejas de amarlo.

Si puedes enamorarte de alguien entonces ya saber que puedes, igual de fácil, desenamorarte de esa persona.

Estar enamorado, y todo lo que se relaciona con el amor romántico, es en su mayoría el resultado de lo que nuestra mente elabora. Nos permitimos enamorarnos al ver de manera romántica al individuo así como también a la relación. Cuando estás enamorado, la realidad no siempre es lo mismo que tú ves.

Amar a alguien es algo que te define: define quién eres. Quienes nunca nos dejan son las personas a quienes amamos.

Pueden irse, o salir debido a otras razones de nuestra vida, pero nunca se van de nuestra mente. Su recuerdo nos provoca emociones fuertes. Su presencia en nuestras vidas tiene una influencia tan importante en nosotros que, debido a ellos, somos personas diferentes.

Cuando amas a alguien, no puedes dejar de amar a esa persona, ya que requeriría dejar de amar a una parte de ti mismo.

Y tú, ¿amas a esa persona o estás enamorado de ella?

miércoles, 8 de julio de 2015

SER COMO EL ARBOL





Admirable es la sabiduría del viejo árbol,
que, conociéndose a sí mismo,
desecha sus hojas enfermas
para dar nuevas hojas sanas.

Admirable es el gran sabio,
quien discerniendo entre el bien y el mal,
y conociéndose a sí mismo,
obra como el viejo árbol.

He aquí la mayor de las sabidurías:
sólo conociéndome a mí mismo podré perfeccionarme,
al igual que se perfecciona el gran sabio;
al igual que se perfecciona el viejo árbol.

Analizaré cada día de mi vida,
mi conducta y mis actos.
Seleccionaré mis errores:
seleccionaré mis malos hábitos.
Escogeré uno de estos hábitos,
y repetiré constantemente el hábito contrario
hasta que el mal hábito haya perecido.
De esta forma, al igual que el viejo árbol,
Sabré cuáles son mis hojas enfermas,
Desecharé éstas y haré brotar nuevas hojas sanas.

Tal es el secreto de la perfección.

lunes, 29 de junio de 2015

EL NUDO EN LA SABANA

En una junta de padres de familia de cierta escuela, la Directora resaltaba el  apoyo que los padres deben darle a sus hijos.
También pedía que se hicieran presentes el máximo de tiempo posible.
Ella entendía que, aunque la mayoría de los padres
de la comunidad fueran trabajadores, deberían
encontrar un poco de tiempo para dedicar
y entender a los niños.
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando
uno de los padres se levantó y explicó, en forma
humilde, que él no tenía tiempo de hablar con
su hijo durante la semana.
Cuando salía para trabajar era muy temprano
y su hijo todavía estaba durmiendo.
Cuando regresaba del trabajo era muy tarde
y el niño ya no estaba despierto.
Explicó, además, que tenía que trabajar de esa
     forma para proveer el sustento de la familia.     
Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo
angustiaba mucho e intentaba redimirse yendo a
besarlo todas las noches cuando llegaba a su casa
y, para que su hijo supiera de su presencia,
él hacia un nudo en la punta de la sábana.
Cuando el hijo despertaba y veía el nudo, sabía, a
través de él, que su papá había estado allí y lo había
besado. El nudo era el medio de comunicación
entre ellos.
La Directora se emoció con aquella singular historia
y se sorprendió aún más cuando constato que el hijo
de ese padre, era uno de los mejores alumnos
de la escuela.
El hecho nos hace reflexionar sobre las muchas
formas en que las personas pueden hacerse
presentes y comunicarse con otros.
Aquél padre encontró su forma, que era simple pero
eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía,
a través del nudo afectivo, lo que su papá le estaba
diciendo.
Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de
decir las cosas que olvidamos lo principalque es la
comunicación a través del sentimiento.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta
de una sábana, significaban, para aquél hijo, muchísimo
más que regalos o disculpas vacías.
Es válido que nos preocupemos por la personas pero
es más importante que ellas lo sepan,
que puedan sentirlo.
Para que exista la comunicación, es necesario que
las personas "escuchen" el lenguaje de nuestro
corazón, pues, en materia de afecto, los
sentimientos siempre hablan más alto
que las palabras.
Es por ese motivo que un beso, revestido del más
puro afecto, cura el dolor de cabeza, el raspón en
la rodilla, el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de
muchas palabras, pero saben registrar un gesto de
amor. Aún y cuando el gesto sea solamente un nudo.
Un nudo lleno de afecto y cariño.
VIVE DE TAL MANERA QUE CUANDO
TUS SERES QUERIDOS PIENSEN EN
JUSTICIA, CARIÑO, AMOR E INTEGRIDAD...
PIENSEN EN TI....
(Autor desconocido)