viernes, 23 de noviembre de 2018

Si te vas a enamorar, hazlo bien.

Si te vas a enamorar, hazlo bien.
Hazlo de quién valga la pena.
De con quién no tengas que forzar nada.
Hazlo de quién quiera conocer todo de ti, desde tu color favorito hasta tu secreto mas obscuro.
Enamórate de quién ame tu risa y aguante tus prisas.
Si te vas a enamorar, hazlo bien.
Hazlo de quién quiera a tu familia, quién la sienta como suya. De quién le guste presumirte, enseñarte a todo el mundo.
Enamórate de sus defectos, virtudes, y complejos.
Enamórate de quién será un buen padre, una buena madre, y un gran abuelo.
Si te vas a enamorar, hazlo bien.
Hazlo con quién sientas un mismo latido.
Con quién puedas embonar. Con quién lea tu mente.
¡Eso! Enamórate de quién tenga poderes. En especial el “poder” de hacerte sentir bien.

Nacho Llantada.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

EL TREN DE LA VIDA...

La vida se asemeja a un viaje en tren. Con sus estaciones y cambios de vía, algunos accidentes, sorpresas agradables en algunos casos, y profundas tristezas en otros.
Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con nuestros padres, creemos que siempre viajarán a nuestro lado.  Pero en alguna estación ellos se bajarán dejándonos seguir el viaje, de pronto nos encontraremos sin su compañía y su amor irreemplazable...
No obstante, muchas otras personas que nos serán muy especiales y significativas, se irán subiendo al tren de nuestra vida...  Nuestros hermanos, amigos y en algún momento, el amor de nuestra vida...
Algunos tomarán el tren, para realizar un simple paseo. Otros durante su viaje pasarán por momentos de oscuridad y tristeza. Y siempre encontraremos quienes estén dispuestos ayudar a los más necesitados.
Muchos al bajar, dejan un vacío permanente. Otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon sus asientos... 
Es curioso ver como algunos pasajeros, aún los seres queridos, se acomodan en coches distintos al nuestro. Durante todo el trayecto están separados, sin que exista ninguna comunicación. Pero en realidad, nada nos impide que nos acerquemos a ellos si existe buena voluntad de nuestra parte.  De lo contrario, puede ser tarde y encontraremos a otra persona en su lugar. 
El viaje continúa, lleno de desafíos, sueños, fantasías, alegrías, tristezas, esperas y despedidas...   
Tratemos de tener una buena relación con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo mejor que tengan para ofrecer. En algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos, pero recordemos que nosotros también, muchas veces, titubeamos y necesitamos a alguien que nos comprenda.
El gran misterio para todos, es que no sabremos jamás en qué estación nos toca bajar. Como tampoco dónde bajarán nuestros compañeros de viaje, ni siquiera el que está sentado a nuestro lado. 
A veces pienso en el momento en el que me toque bajar del tren. ¿Sentiré nostalgia, temor, alegría, angustia...?  Separarme de los amigos que hice en el viaje, será doloroso y dejar que mis hijos sigan solos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que en algún momento, tendré la gran emoción de verlos llegar a la estación principal con un equipaje que no tenían cuando iniciaron su viaje. 
Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré para que ellos crecieran y permanecieran en este tren hasta la estación final.
Amigos, hagamos que nuestro viaje en este tren tenga significado, que haya valido la pena. 
Vivamos de manera que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje lindos recuerdos a los que continúan viajando en el Tren de la Vida.
FELIZ VIAJE!!!



Reflexiones para el alma.
De: José Luis Prieto.

jueves, 11 de octubre de 2018

Uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida. 

Uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida. Sin embargo, en la canción “Peces de ciudad” de Joaquín Sabina se escucha esta frase: “Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”. Entonces, ¿hacia dónde ponemos nuestra brújula?
No le falta razón a Sabina, quizás al volver de nuevo a esos lugares que han marcado tu vida ya no podrás volver a verlos igual, los recorrerás con la mirada descubierta, sin una venda de enamoramiento y plenitud vital absoluta.Verás los edificios como son, estructuras de diversos materiales que acogen a autóctonos y a turistas, pero ya no parecen actores puestos adrede en tu camino coprotagonizando tu misma historia.
Sus olores ya no te parecerán cómplices de la luz que alberga tu sentimiento. No serán cómplices cada vez que caminas por la estación más bella de la vida por la que tendrás que pasar, pero también salir, pues parece que todo es mucho más bello cuando tiene un final.
“Los amores imposibles no pueden desarrollarse, transformarse, modificarse… por lo tanto, nunca mueren.”
-Los puentes de Madison.


En persona o en imaginación, pero uno siempre vuelve...
Hay historias que tienen un recorrido justo en tu vida y es el justo y necesario. Si te empeñas en que duren más, dejarán de abrigarte en las noches de gélidos lamentos y angustias, pues su manto de dulzura se sostiene en su final con misterios abiertos. A veces hay que guardar quimeras de amor como un tesoro, pues ese sentimiento que nunca fue del todo en su momento, será auténtico toda la vida por ser inacabado.
"Uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida, aunque sea en imaginación…para volver a sentir el sentido de sus latidos y la inocencia al respirar en su pecho".
Uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida, incluso se vuelve a esos lugares en imaginación. Al mordernos las lágrimas ante cualquier recuerdo inesperado. Uno siempre vuelve cuándo quiere volver a estar enamorado, para volver a sentir lo que se siente. Uno siempre vuelve para ilusionarse con algo, para demostrar que podría ser capaz de hacerlo.
Uno siempre vuelve para lamentarse...
Una persona vuelve a los viejos sitios donde amó la vida a veces solo para lamentarse de haber dejado pasar su oportunidad. Vuelve con tristeza y arrepentido. Pero con más pasión que nunca pues pese a todo, la llama sigue encendida.
Vuelve para lamentar no haber sido valiente por miedos e inseguridades y sin embargo haberlo sido cuándo lo que ganaba no era la felicidad, sino la comodidad. Ese tipo de certezas solo pasan una vez en la vida.
Uno siempre vuelve para demostrarle fidelidad.
Uno siempre vuelve a ese lugar para decirle que ningún otro logró hacerle sentir lo mismo. Con personas, sensaciones y sucesos muy parecidos, pero la forma en la que alcanzaron su corazón nunca fue igual. A veces necesitamos comprimir toda nuestra existencia en poco tiempo.
Esa forma de actuar libre, anárquica, imprevisible, rebelde y apasionada es un obsequio que tú le regalaste a ese lugar porque lo amabas por la forma en que te hacía sentir. No es una relación en la que alguien pierda: ambos recogieron la magia del otro para brillar más. Ese lugar brilla más después de saber que le has guardado fidelidad. Es un secreto entre los dos que no te encarcela, te hace ser libre.
Uno vuelve al lugar donde amó la vida para ser valiente...
Uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida para ser valiente y para curar heridas sabiendo que pueden volver a sangrar otras que ya daba por cicatrizadas. Uno vuelve a esos lugares porque un momento de plenitud allí vale por millares sucedidos en cualquier parte y porque los días no son felices, los días tienen sentido y por tanto son de una felicidad refrendada.
Uno vuelve a ser valiente porque es consciente de que un día pudo evitar vivir la vida en ese sitio que amaba, pero no está dispuesto a irse de ella si volver a agradecerlo, a sentirlo…a intentarlo.









martes, 25 de septiembre de 2018

LA PEOR ESTUPIDEZ EMOCIONAL ES CONFUNDIR EL VERBO GUSTAR CON EL VERBO AMAR.

La peor estupidez emocional es confundir el verbo “gustar” con el verbo “Amar”. Muchísimas personas entregan fácilmente sus besos (e incluso sus cuerpos) a la persona que “les gusta”, en lugar de esperar a la persona “idónea” para sus vidas. Hemos puesto la apariencia física a un nivel por encima del Amor y eso ha devastado nuestro corazón, y aun peor, entorpecido nuestra inteligencia emocional. Debes comprender una profunda realidad: a lo largo de tu vida te van a gustar MUCHÍSIMAS personas, demasiadas; es por eso que pretender “enamorarte” de la apariencia física de alguien, no tiene un destino feliz; porque cada día de tu vida podrá gustarte alguien diferente, y tendrás entonces el deseo de cambiar continuamente de pareja, hasta terminar desgastado, débil y confundido emocionalmente.
Entrega tus besos a quien te Ame más de lo que te desee, porque el deseo se acaba, pero el Amor verdadero nunca se acaba, es eterno.
La frustración emocional que existe en el siglo 21 es precisamente porque las personas ya no están esperando a su pareja idónea. En el Plan Divino nacimos para encontrar y unirnos a nuestra Pareja Idónea como “inexpertos emocionalmente” y de lograr el éxito al hacerlo así. La “experiencia emocional” de mucha gente solo los está dejando desgastados, temerosos, frustrados y sin Amor real en sus relaciones. No desperdicies tu corazón y cuerpo con cualquiera, ni mucho menos la oportunidad de vivir el beso perfecto, sé inteligente y espera a la persona capaz de saciar tu área emocional, espiritual, sexual, económica y mental al 100%.
El beso perfecto solo lo experimentarás uniendo tus labios a los de tu pareja idónea.
Tu Pareja Idónea NO la reconocerás por “sentir mariposas en el vientre”, ni “por su bella apariencia física”, ni mucho menos por “lo excitado(a) que te pones cuando estas con ella (él)”; a tu Pareja Ideal la reconocerás porque Dios con claridad y sin dudas te afirmara en tu mismo espíritu: “no busques mas, es ella (él).”
— Autor:  Alejandro Rivas


miércoles, 19 de septiembre de 2018

VIVIMOS RÁPIDO

"Vivimos esperando a que la vida nos espere.
La vida es lenta, muy lenta, y nosotros vamos rápido, muy rápido.
Comemos rápido, hablamos rápido y dormimos rápido, mientras la vida no entiende de esos espacios temporales estresados.
La vida es eso que pasa mientras nosotros corremos.
Vivimos esperando el momento perfecto, sin utilizar el momento y hacerlo perfecto.
Ese momento donde nos preocupamos más
por lo material que por nosotros mismos.
Vivimos esperando que la jornada termine para llegar a casa, vivimos esperando que sea viernes (olvidando que el que no es feliz un miércoles tampoco lo será el fin de semana).
Vivimos esperando que lleguen los puentes,
las vacaciones, el verano…
Vivimos esperando que pase algo, y lo único que pasa es la vida."

CÉSAR POETRY


miércoles, 29 de agosto de 2018

¿POR QUÉ VIAJAR?

Los motivos son incalculables porque dependen de cada persona. Se viaja para romper con la rutina, para tomar distancia de lo cotidiano, para conocer y experimentar de primera mano nuevas culturas, para ver “ese” templo o monumento que tanto te ha hecho suspirar al admirarlo en fotos. También se viaja para conocer gente, para conocerse a una misma, para conocer los propios límites e incluso para desdibujarlos y trazarlos “un poquito más allá”. Se viaja por la adrenalina, por amor al viaje, por placer a lo desconocido y por miedo a lo desconocido. Se viaja simplemente porque sí…
Porque te gusta.
No hay fronteras en tu imaginación ni en tus deseos y no debería haberlas en tu realidad. Porque te lo merecés. Porque “más adelante” puede -y suele ser- “nunca”. Porque el momento es ahora. Porque a veces tu profesión u oficio no te llena ni satisface tus anhelos más profundos. Porque el mundo es más grande, bonito, generoso y solidario de lo que nos hacen creer. Porque las culturas que lo habitan son excepcionales, únicas y hay que conocerlas para entenderlas y entenderse mejor una misma.Porque viajar es un ejercicio de tolerancia, paciencia, audacia y perspicacia.
Viajar es exponerse por propia voluntad a un cambio drástico de la costumbre y la repetición. Levantarse cada día en un sitio diferente, hacer concesiones con la comida, las formas de transporte, los horarios, los tiempos del otro. Viajar permite conciliar nuestra cultura con la del otro. Viajar es mostrar tu cara más amable, es hablar con gente con la que una nunca imaginó, desde la comodidad del sofá de casa, que alguna vez charlaría. Es compartir mesa con un grupo de viajeros del mundo que tienen inquietudes y necesidades, a veces similares y otras muy diferentes a las propias. Es compartir experiencias con extraños con la misma intimidad con la que se cuentan secretos a una mejor amiga. Viajar es convertir a los extraños en tus amigos, hermanos, confidentes. Viajar tiene sus riesgos, pero como todo riesgo, también tiene su recompensa. Al viajar una agudiza la destreza mental, la intuición y el instinto de supervivencia. Viajar te enfrenta a la pluralidad y a la diversidad de nuestro planeta, con sus culturas y su naturaleza dramática y, durante el viaje, de repente, te das cuenta: estás viva y eres feliz.
Viajar, además de un derecho, debería ser una obligación. Viajar debería convertirse en una asignatura universitaria o una formación complementaria a la escolarizada, como lo era antiguamente, para aprender de otras culturas, descubrir otras formas de mirar y enfrentar una realidad. Debería ser un ejercicio contra el egoísmo y el individualismo crónico de quienes habitan en los países desarrollados. Viajar, queridas amigas, es un arte y es educativo.
Porque viajar es vivir el “ahora” más que nunca. Viajar te da como única opción ser espontánea y analizar las situaciones en las que te encuentras desde nuevas perspectivas.
Viajar solo conoce el tiempo verbal PRESENTE y se experimenta con los 5 sentidos.

Los deseos no deberían quedarse solo en los sueños…

viernes, 10 de agosto de 2018

“MORIR DE AMOR O MORIR AMANDO”

Hace algunos años me puse a pensar en la manera en que quería morir. Se que suena morboso, pero déjame explicarte como arribé a esa conclusión. Luis Sandrini fue un talentoso actor Argentino que filmó nada menos que 72 películas y allá por 1980 mientras rodaba “Que linda es mi familia”, comenzó a sentirse muy mal de salud. Terminó la última escena y se fue directo al hospital a internarse, donde murió 16 días después, un domingo 5 de Julio de 1980; al día siguiente yo cumplía 12 años.
Aún recuerdo las declaraciones de su esposa: “Luis falleció en el set, amando y haciendo aquello que mas lo apasionaba”.
Así es como decidí que quería morir: al igual que Sandrini, haciendo lo que amo y amando hasta el último aliento de mi vida.
Quiero vivir con esta pasión y amor que me ha puesto Dios, hasta que me tenga que ir.
Estoy plenamente convencido que la fecha en la que uno muere no es la misma que queda grabada en nuestra sepultura. La mayoría de la gente muere mucho antes de bajar al sepulcro. Comenzamos a morir cuando ya no estamos enamorados y no nos queda nada ni nadie por quien valga la pena vivir. Y no comenzamos a vivir hasta que no hayamos encontrado alguien por lo quien valga la pena morir.
Es irónico que descubrir alguien por quien valga la pena morir, sea el motivo por el que valga la pena seguir viviendo (Si, léelo otra vez, por favor).
El gran error de muchos es que comienzan persiguiendo una pasión y terminan conformándose con un enamoramiento. Y las pasiones mas profundas, quedan sepultadas bajo los escombros de las responsabilidades cotidianas.
He conocido personas que de jóvenes eran muy apasionadas y románticas hasta la médula; pero tan pronto se casaron y tuvieron un par de hijos, se dedicaron a trabajar para pagar cuentas, como si de eso se tratara el gran juego de la vida. Los gastos fijos ahogaron aquel apasionado amor, se volvieron opacos y dejaron de brillar.
Se que algunos me lo discutirán alegando: “Eso que planteas no existe en la vida real, el amor es una decisión, no solo un sentimiento”, y aunque en algún punto podría estar de acuerdo, eso no significa que deba perderse la pasión en el proceso, porque si eso sucede, solo nos queda el tedio de la obligación. Uf.
El amor verdadero y apasionado es lo que te despierta a primera hora de la mañana y te mantiene despierto hasta altas horas de la noche, en todos los órdenes de la vida.
Conozco personas que aunque todos los días suben un peldaño, son muy infelices y es porque han apoyado su escalera en la pared equivocada (se que algunos entienden exactamente de lo que hablo) y lo que es peor, descubren que en la cima también hay angustia. Es la depresión de la falsa felicidad. Se casaron enamorados del amor y no de quien decían amar. Es como seguir toda una carrera con el único fin de obtener un diploma para colocar en la pared; si no amas lo que vas a hacer, el diploma se pondrá amarillento antes de lo que imagines.
Como suele suceder con las celebridades de Hollywood, que la mayoría termina en clínicas de desintoxicación.
Me pregunto ¿qué hay ahí arriba, en la cima, que los espanta tanto? ¿Será que, a deseo cumplido, deseo muerto? No lo creo, mas bien estoy convencido que aún un tipo como Justin Bieber nunca estuvo enamorado, ni siquiera de aquello que hace.
En mi caso, prefiero fracasar en algo que amo, a tener éxito en aquello que no disfruto.
Ahora ¿Cómo logras enamorarte apasionadamente y no perder la llama en el intento? Te voy a dar el secreto, aunque te rías: Un espermatozoide penetra en un óvulo y todos los datos genéticos que determinan quien vas a llegar a ser quedan codificados en esa primera célula. El cuerpo de la madre comienza a producir hormonas aún antes de saber que ella está embarazada. El corazón del bebé comienza a latir el día 22. A las cuatro semanas esa célula se ha multiplicado hasta hacerse 10 mil veces mayor. Y cerca del día 42 las neuronas se empiezan a multiplicar a la velocidad de diez mil por segundo, desde el nervio óptico hasta la corteza auditiva y el sistema respiratorio, todo dentro del vientre materno. El mayor milagro es que todo está encriptado en el microscópico código de nuestro ADN. ¿Qué tiene que ver todo eso con el amor apasionado? Que las pasiones y el amor verdadero son concebidas de una manera muy similar. Comienza con el anhelo de una pequeña célula, un solo detalle te atrapa el corazón y luego ese amor va creciendo de manera orgánica, la pasión se va haciendo mas y mas intensa, si es que no la dejas morir y le das espacio para desarrollarse. “Hoy te quiero mas que ayer” debería ser la frase de cabecera de cada día de nuestras vidas. Recuerda que las relaciones afectivas nunca permanecen estáticas, o se van haciendo mas profundas o mas superficiales, pero siempre están en movimiento.
No puedo dejar de pensar que nadie sentía más amor y pasión por la vida que el mismo Jesús. Y por eso se le da el nombre de “pasión” al último capítulo de su vida. Razón por la cual los seguidores de Jesús deberíamos ser los mas apasionados del planeta. Por eso mismo que me indigna esa gente que cree que “ama un poco”, pero no está segura. O aquellos que están “casi” enamorados pero no lo suficiente como para arriesgarse, porque en definitiva, viven una vida abúlica, en blanco y negro, salpicada por alguno que otro gris de tanto en tanto.
- ¿Eres feliz? -les preguntas.
- No me puedo quejar - te responden.
- Te pregunté si eres feliz.
- Bueno…tengo una linda familia.
- No me estás contestando lo que te pregunto.
- Digamos que no hacen faltar nada…
- No te pregunté por tu economía, sino por tu felicidad.
- Que se yo…supongo que si, no me lo he puesto a pensar.
Lo cierto es que al amor no hay que pensarlo, hay que sentirlo. A la felicidad tampoco se la supone, se la vive. En fin, en el mejor de los casos, recuerdan que alguna vez amaron y ya no edifican una vida ni mantienen la llama, solo se dedican a sobrevivir.
En mi caso, he decidido pintar la vida del color que mas me guste. Si amo, lo hago con pasión o prefiero no hacerlo. Escribo, dibujo y actúo con pasión. Doy mis conferencias y predico con pasión, como si fuese la última vez que lo fuese a hacer. Tengo algunas canas, un par de arrugas más y me canso un poco mas que hace dos décadas atrás, pero hasta nunca he perdido el fuego y espero no hacerlo nunca. No siento culpa ni pido perdón por ser intenso, por ir hasta el fondo siempre, por ser apasionado hasta quedarme sin fuerzas y caer exhausto en la cama, cada noche de mi vida. Lo invierto todo, lo doy todo, no me guardo nada para mañana, ni siquiera una buena idea para un próximo libro. El pasado murió mientras dormía, el mañana aún no me pertenece, solo cuento con el capital del hoy y lo transito con pasión.
Si así es como he vivido, imagínate como me gustaría morir: nada menos que amando, lo cual por estos días, es casi un artículo de lujo.

Dante Gebel.

lunes, 6 de agosto de 2018

ELLA ES...

Quizás ella no tenga el mejor cuerpo, ni la mejor cadera, ni los pechos enormes, ni las nalgas perfectas, tal vez no sea el tipo de mujer que a ti te gusta, de aquellas que van rompiendo corazones con su manera de caminar, aquellas a las que solo te alegran el cuerpo y nada más. Tal vez no hace falta mencionarlo pero ella es mucho más que eso, mucho más que el rostro bonito que a ti te atrae, mucho más que esas enormes nalgas que no dejas de admirar, de esos grandes pechos que se ven tras un pequeño escote, mucho más que todas esas chicas de plástico. Ella es de alegrarte el alma, de romper tus miedos con sus labios, de enamorar con sonrisas, de miradas profundas, de amar, amar, amar y amar hasta quedarse sin nada por ti, es capaz de hacerte temblar con tan solo suspirar. Ella es la de las risas cantadas, la que se pasa la vida como en un baile, con ella siempre habrá tema de conversación, una broma en medio del caos, un "te quiero" entre silencios, así se encuentre rota por dentro sacará fuerzas de la nada solo para hacerte feliz; y eso amigo mío, no la encuentras en ninguna mujer tipo "modelo". Tocarla es como rozar el cielo con las manos.
— Ángel Reyes.

lunes, 23 de julio de 2018

Llega un momento en que no nos impresionamos con bellos cuerpos, sino con bellas almas.

Definitivamente a medida que el tiempo pasa y vamos apreciando la vida de una manera más madura, con más vivencias, con más consciencias, nuestras escalas de prioridades de modifican, lo que en un momento resultó primordial, se vuelve secundario, las cosas realmente importantes parecen brillar ante nuestros ojos, que a su vez dilatan sus pupilas ante otros estímulos.
Por más que abras los ojos, si no miras claramente desde tu consciencia, jamás podrás ver completamente la realidad.
"Llega un momento en que no nos impresionamos con bellos cuerpos, sino con bellas almas".
Puede ser que siendo considerados con nosotros mismos y quizás no pudiendo encontrar la belleza que en algún momento sentíamos que nos acompañaba, decidamos mirar más allá. O sencillamente nuestro criterio cambie y sinceramente podamos apreciar con los ojos del alma, lo que realmente trasciende.
Todo cambia, todo es impermanente
Este principio nos invita a desapegarnos, a no aferrarnos a las cosas que sabemos que no durarán y bajo el principio de totalidad, esto aplica para cada una de las cosas que conocemos, incluyendo las personas, los afectos, los lugares…
Cuando nos desligamos de nuestra forma más básica de pensar y la atracción física deja de mover nuestras emociones para darle paso a la atracción mental o a conexiones para las cuales no tenemos mayor explicación, hemos pasado a un nivel de evolución diferente, que nos permitirá descubrir en el otro algo que no tiene que ver con lo evidente, sino con su esencia más pura.
Es necesario que el ego se siente a un lado, solo a mirar, sin interferir, sin opinar, sin juzgar y para ello, será conveniente estar en cada momento de manera consciente y presente, esto permitirá que el ego descanse y nuestro verdadero ser asuma el control, encontrando la belleza en otras partes, en otras cosas, en todo y en todos.
La belleza nunca dejará de impresionarnos con el paso del tiempo, pero sí aprenderemos a que la belleza no está en los sitios donde acostumbrábamos a observarla, la apreciaremos en las cosas más sencillas, que quizás no le dábamos valor, la contemplaremos en la sonrisa de un niño, en la bondad de quien ayuda, en quien escucha y aprende, en el que defiende a otros ante la injusticia, en el que vibra con lo que hace, en las miradas plenas de amor, en cada milagro que conforma la vida, en cada alma que toca la nuestra.


lunes, 16 de julio de 2018

LO QUE DICES...

Dices que la quieres natural, con poco maquillaje y sin provocar demasiado. Pero luego, sin darte cuenta, le has dado 'Me gusta' a tres con la personalidad por las nubes y con un kilo de maquillaje en el rostro, enseñando las nalgas o el escote. Y has empezado a seguir a tres más donde lo que predomina en la foto no es el paisaje precisamente. Dices que no quieres una fácil, pero terminas haciendo lo correcto con una de esas y dejas de llamar a esa que quiere ir despacio. Buscas sin parar a la que más enseña y atrae por sus curvas, mientras pasa la mujer de tu vida por delante de tus narices. Quieres una mujer real, y a la vez promocionas y mandas pantallazos a tus amigos de aquella que enseña las nalgas y los pechos en instragram, o el vídeo de la que baila como teibolera. Te tiran más dos tetas que dos carretas, mientras otra es capaz de hacerte sonreír sin ni siquiera quitarse una prenda de ropa.


lunes, 2 de julio de 2018

NO TE ENAMORES DE UNA MUJER QUE AMA A LOS PERROS...

¨Absolutamente nunca te fijes en una mujer que ame a los perros, mucho menos pretendas enamorarte de ella, ¡resístete!, ¿crees que exagero? Las mujeres que aman a sus perros definitivamente están locas, creen en el amor verdadero y definitivamente no renunciarán a eso. Perfectamente sabe que su jornada de trabajo puede ser la peor, pero al llegar a casa todo quedará olvidado pues la espera un amor incondicional, un amor único que lo que hará será recibirla efusivamente con besos y ladridos.
Ella disfruta y sabe que la felicidad se puede encontrar en cualquier tipo de día, en uno soleado al aire libre o bajo la lluvia, da igual, solamente se encarga de ser feliz. Perfectamente sabe que su fiel amigo la ama tanto como ella a él, se siente protegida ferozmente y resguardada siempre.
Ama escuchar el silencio con la única compañía que más ama… su mejor amigo perruno. Encuentra paz con una simple caricia o una tierna mirada. Sabe y está segura de que la fidelidad es algo natural, lógico y sobreentendido y no la siente como algo forzado, como un peso que cargar, definitivamente no.
Sin duda alguna amigo, no debes enamorarte de una mujer que ama a su peludo con locura, a ella jamás podrás engañarla, ella comprende cuando las cosas no están bien incluso antes de decirlas y todo gracias a su sexto sentido y en especial, se debe a esa sensibilidad extrema que desarrolla.
La mujer que ama a su perro sin duda alguna puede ser dulce como un cachorro y feroz como un lobo. Ha descubierto sentimientos puros y verdaderos en sus cachorros que también desea encontrar en un hombre.
Una mujer así… definitivamente está loca. Tan loca que es capaz sin titubear de poner en riesgo su integridad por defender aquello que ama y más si se trata de su amigo perruno. Esta mujer ríe de la nada y conversa en la comunión de las miradas a la hora de la siesta.
Definitivamente no debes enamorarte de una mujer así; ella conoce todo sobre la reciprocidad, la fidelidad, la nobleza, la entrega y la forma de hacer demostraciones sin restricciones, sin límites. Además, deberías imponerte pues es una chica a veces ridícula y un poco desaforada.
Olvídate de que ella se fije de los pelos en su ropa, los lleva como trofeo de la gran conexión y amor que tiene hacia su perro. Lo ama tanto que el día en que lamentablemente se vaya pasará por un doloroso duelo por el cual deberás acompañarla y respetarlo. Una de sus prioridades siempre será su hijo peludo y deberás ¨competir¨ con él entre unos cuantos aspectos, lamentablemente en la mayoría terminarías perdiendo. Deberás soportar que su teléfono este invadido de fotos con él y contigo muy pocas. Por eso, no te enamores de una mujer que ama a su perro.
Su peculiar forma de ser y su intensidad para amar harán que si te enamoras de ella, te sea imposible olvidarla, alejarte, inclusive aunque decidan terminar. Ella es de las que da todo cuando ama y su instinto maternal y de protección simplemente te atrapará.
No te enamores de una mujer así, loca, única, entregada. Su locura se transmite con facilidad y si no eres inmune, lo más posible es que termines contagiándote. Así que, no te enamores de una mujer que ama a los perros.¨

domingo, 17 de junio de 2018

Si me pidieran escribir sobre él...

Si me pidieran escribir sobre él, escribiría de sus ojos, de lo hermoso de su color, de lo pequeños que se ven cuando sonríe, de las patas de gallo que se le forman cuando sonríe de verdad, sin fingir, de como ellos lo delatan cuando está triste aunque intente hacer parecer lo contrario, de como refleja su hermosa alma a traves de ellos. De sus mejillas rosadas y abultadas, de su barba perenne como la hierva y como le forma un perfecto marco a su  rostro; sin duda alguna escribiría de sus labios, que se pintan de un rojo vivo, de un rojo apetecible como el de las cerezas. Mencionaría la cara que pone cuando algo no le agrada y también cuando algo le apasiona; de su rápido andar y su forma hiperactiva de actuar cuando quiere ponerse en marcha. De como mueve sus manos y gesticula cuando explíca algo, de lo buen orador que es, de su manera de convencer y lo serio que puede en ocasiones parecer su rostro; de como mira de reojo para ver si se le presta atención y la media sonrisa que se forma cuando lo ha logrado. Sin duda no puedo dejar de hablar de su voz, uno de sus dones es transmitir su pasión con ella, de la energía que transmite con solo escucharlo, de su tono no perfecto pero si encantador, otra que lo delata cuando sus estados de ánimo no están al cien por ciento. De sus manos, de la sensación que provocan, de sus abrazos y sus brazos que son el mejor lugar en el que he estado, no se olvida y en el que sentí paz, de su manera de acelerar mi ritmo cardíaco, de como convierte mi aire en máquina de suspiros; de lo indiferente que puede ser a veces, y de su repentino cambio de estado de ánimo, de lo difícil que es conocerlo en ocasiones, de lo impenetrable de su alma y los misterios que guarda; pero sin duda escribiría de los momentos que me hace odiarle y de las cosas que enamoran de su personalidad, de todas las emociones que me provoca de sólo escucharlo y de los ojalá que suspiro para que mi recuerdo no sea borrado de su memoria. Si me pidieran escribir de él...

Lorena Mejía
Feliz Cumpleaños [19 de junio]




lunes, 11 de junio de 2018

LAS AMIGAS

"Salgan con amigas y olvídense del resto del mundo, pacten verse una o dos veces por semana, y si coincidir se les dificulta demasiado, véanse al menos una vez al mes, no se vuelvan una voz lejana en el teléfono, reúnanse, ríanse de estupideces, recuerden viejas anécdotas, hablen de su vida íntima, comenten esa vez que se fueron de un baile con un hombre guapo del que no sabían ni el nombre... Inventen historias graciosas, hablen de probabilidades, barajen posibles futuros o cuenten sus secretos; disfruten el tiempo compartido, beban hasta que las narices y las mejillas se les pongan rojas o tomen café mientras comentan sus planes a corto plazo.
Vívanse, entre risas y abrazos; entre gritos de euforia y silencios de comprensión. Quiéranse mucho, y no dejen de decir lo que piensan la una de la otra, acompáñense durante la vida y piensen que el mañana siempre es incierto, como una lotería".

Texto: Olivia Ismael.

lunes, 21 de mayo de 2018

LAS MIRADAS NO MIENTEN...

El reciente acontecimiento de la boda Real entre el príncipe Harry y Megan me han hecho recordar una parte que tengo grabada para siempre en mi memoria y mi corazón. Y vaya que Megan de manera literal encontró a su príncipe. Y es que a todas las mujeres en determinado momento nos toca conocer a nuestro príncipe y no necesariamente de la realeza o con sangre azul; sino ese príncipe que nos ha sacado mas suspiros que cualquier otro, el que ha aparecido en nuestros sueños incontable veces, el que nos ha hecho sonreír hasta por cualquier tontera, el que ha acelerado nuestro ritmo cardíaco como ningún otro, al que jamás dejaremos de ver guapo aún con el pasar del tiempo, el que provocará que una mirada lo diga todo; si, una mirada puede decir mucho, una mirada puede decir lo que nuestros labios no pueden pronunciar, y es que a eso me refiero con este circular de fotos entre Harry y Megan, hay una en especial que capturó mi atención por el hecho de como ella lo mira, su mirada de complicidad. Y eso me recuerda a una pequeña pero importante parte de mi vida, la cual atesoro en mi memoria. Fue el día que conocí a la reina, a la madre de aquel príncipe de mi corazón que vive en mi memoria;  recuerdo que ese día yo estaba muy nerviosa porque estaría frente a la mujer mas importante para él, llegó el momento de conocerla y me ganó de entrada con su hermosa sonrisa, y solo pensé "vaya, ahora entiendo de donde él la heredó", su simpatía hicieron que mi nerviosismo disminuyera y me relajara; después de mostrarme fotografías de él siendo bebé y entre pláticas ella me dijo: "lo único que quiero saber y que me diga es que ama a mi hijo"...en ese instante la miré a ella y luego gire mi cara para verlo a él, le sonreí  y él me tomo de su mano, nos tomamos de la mano, juro que se me hizo un nudo en la garganta porque quería decirle todo lo que mi corazón sentía, me llené de emoción y mis ojos se "aguaron" porque quería decirle lo mucho que amaba a su hijo. Estaba a punto de pronunciar unas palabras cuando ella me dijo: "sabe, no es necesario que me lo diga, la mirada que acaba de hacerle a mi hijo me lo ha dicho todo. Gracias por amar a mi hijo, porque él se lo merece".
Esa parte ha quedado grabada tanto en mi memoría y es que es verdad! una mirada puede delatarnos, ese brillo de nuestros ojos cuando vemos a esa persona que queremos. Y es que hay miradas que lo dicen todo. Las miradas sinceras, las que vienen del alma no mienten.

Lorena Mejía.