sábado, 21 de junio de 2014

Las mochilas de nuestras vidas.

Reflexión acerca de las cargas que sentimos y llevamos en nuestro día a día.




A lo largo de nuestras vidas vamos acumulando muchas cosas, penas, alegrías, tristezas, nostalgias y amores que un día fueron todo en nuestra vida y hoy por las razones que sean han quedado en sólo eso: recuerdos.
Esas mochilas con las que vamos cargando todos los días hacen que todo pese más de lo debido, por lo que convendría descargarnos de muchas de esas frustraciones y desamores para que caminemos por la vida sin tanto peso.
¿Por qué nos cuesta tanto desprendernos de esos sentimientos que sólo nos hacen daño? ¿Por qué no tiramos todas esas cosas que no nos sirven por mucho que las añoremos? Debemos soltar, aprender a no cargar con tantas tristezas sobre los hombros, al final te queda el cuerpo cansado, tu vida aniquilada, sin fuerzas.
A veces vamos por la vida mirando hacia atrás, pensando en lo que pudimos hacer y no se hizo, en sueños abandonados, ilusiones, trabajos y amores que quedaron atrás. Pero por mucho que duela, esas cosas que quedaron atrás están en su lugar correcto, el pasado. Hay que dejar esas cosas atrás, en el pasado, dejarlos ahí. No es saludable vivir con tantos recuerdos, con tantas amarguras.
Si alguna vez amaste y te amaron pero la relación sólo quedó en un hermoso o triste recuerdo, debes seguir, volver a reinventarte de nuevo, volver a tener sueños y esperanzas.
La vida siempre nos traerá muchas cosas con las que iremos llenando la mochila a lo largo de nuestras vidas. Pero esa mochila es tuya, es tu vida, y de ti depende cuanto pese la mochila con la que cargas. Tú eres quien decide qué se mete, qué permanece dentro, y qué cosas , recuerdos y sentimientos ya no tienen lugar en tu mochila. No es bueno ir ir llorando la tristeza de sueños rotos, de metas que no se lograron; al contrario trata de sacar y dejar que el viento se lleve esos dolores que nos hace pedazos el corazón.
Algunas pertenencias son muy pesadas y no debieras seguir manteniéndolas en la mochila de tu vida. Tal vez un día te diste cuenta de que todo cuanto tenías no era verdad, que el amor que soñaste no era tal, o has tenido sueños que se han visto truncados por situaciones que no has podido solucionar…
Ten valentía, levántate y planta cara a la vida, despréndete de todo lo que está allí, de esas cosas que verdaderamente pesan, cosas que pesan porque cuando las miras te hacen mal. Lanza al aire esos sentimientos atrapados en tu mochila.
No sufras por quien no supo amarte, no des más de ti de lo que ya diste. Si acabaste sintiendo un vacío, no importa, siempre habrá posibilidades de volver a empezar una mejor vida. Deja en la oscuridad todo aquello que no te deja ver el sol, respira y suelta esos malos recuerdos, libera tu alma, deja que tú corazón vuelva a estar contento, dale una oportunidad a la vida de volver a conocer el amor, de volver a ver el mundo con buenos ojos. No importa por lo que has pasado, siempre hay razones para volver a sonreír, siempre habrá un mañana para volver a recomenzar.
Libérate de esa mochila que te pesa tanto y no te deja caminar.
Puedes ser feliz, lo vas a lograr, ten buena actitud y un día te verás caminando ligera y abierta a las ventanas de una nueva vida.
Un amor no te puede disminuir, te debe fortalecer, recuerda que cada vez que no te aman no eres tú quien pierde, al contrario, ellos pierden y tú ganas.
Autor: Shoshan

martes, 27 de mayo de 2014

Sos poseedor de aquello que podés desprenderte...

Sos poseedor de aquello que podés desprenderte, de lo contrario no sos poseedor, sino poseído.

A lo largo de nuestras vidas vamos acumulando emociones que guardamos en la “mochila de la vida“. Esta mochila es invisible y muchas veces inconciente, es decir, no nos damos cuenta que la cargamos.
Hoy quiero invitarte a imaginar que toda tu vida pudiera entrar en tu mochila… absolutamente todo… tu trabajo, tus relaciones personales, tus relaciones familiares, tus sueños, tus metas, todo lo que te ponés “al hombro”…
Ahora te pido que te imagines a vos mirando esa mochila… Qué ves? Qué opinás? Está demasiado llena? Tal vez demasiado vacía? Todo lo que llevás en esa mochila es tuyo? Estás llevando “cosas de otros” y si así fuera, podés distinguir qué llevás y a quién le pertenece? Esta mochila te permite caminar libremente o funciona como “ancla”?…
Todas estas respuestas están dentro tuyo, al igual que tu mochila, te pertenecen.
Te propongo vaciar tu mochila para reordenarla y comprometerte con vos mismo a volver a guardar en ella lo que elijas para tu felicidad. Soltar las tristezas, los miedos, los “no puedo”, los “no me lo merezco”, soltar todo aquello que no te sirve para seguir adelante.


El primer paso es animarte a elegir libremente, mas allá de los “debería”, de tu inercia (todo aquello a lo que ya te acostumbraste).
Tal vez sea hora de decir adiós a muchas cosas que hoy no te permiten seguir adelante porque como escribí al principio somos poseedores de aquello que podemos desprendernos, de lo contrario no somos poseedores, si no poseídos.


 

 

 

 

lunes, 26 de mayo de 2014

BUENOS DÍAS


Señor Jesús:
Me cuesta comenzar este día porque sé que es una nueva tarea, un nuevo compromiso, un
nuevo esfuerzo. Porque te amo, quiero comenzar
este día con entusiasmo, con alegría, en mi
propia persona. Gracias, Señor Jesús, por este
nuevo empezar. Gracias, Señor Jesús, por tu
presencia, tu amor y compañía en este caminar  de mi existencia. Quiero sembrar paz,
solidaridad y amor entre mis hermanos. Que cuantos se me allegan, ninguno deje de
escucharme algo que pueda serle útil. Que ninguno note debilitada su fe en sí mismo. Que
ninguno se retire sin alivio en sus dolores y dificulltades. Déjame sentir tu honda paz, presente en cada experiencia en la armonía de vivir. Guárdame de palabras ociosas y vanas fantasías. Calma la carrera de mi mente para que mis pensamientos tengan claridad y la luz de tu Santo Espíritu me ilumine en cada instante de este día. Bien sé Señor que esta tarea la comienzan cada día muchos hermanos de cualquier punto de la tierra y eso me alienta y empuja. También te pido por ellos y con ellos
te digo: BUENOS DIAS SEÑOR. 

viernes, 23 de mayo de 2014

Cuida tus emociones...


Cada vez que sentimos emociones negativas todo nuestro ser se resiente. Cuando me enfado, cuando me disgusto, cuando me siento triste, sólo estoy contribuyendo a que mi salud se deteriore. Sé que no es sencillo dejar de tener emociones negativas. Yo me conozco la lección estupendamente y también las tengo. Pero… antes pasaba la vida metido en ellas y ahora afortunadamente les digo adiós con rapidez. Hoy mismo me he reído de mi varias veces al encontrar mi mente ocupada con un enfado de ayer. Antes, sin darme cuenta, pasaba mucho tiempo sumergido en los recuerdos negativos, ahora con la práctica cada vez me descubro antes. Lo contrarresto con una risa o una sonrisa y me digo: míralo con amor. Total… ¿Qué gano yo metiéndome de nuevo en la rabia o el dolor? Está claro que lo único que ganamos es sentirnos mal y perder nuestra alegría y salud. Cuidar las emociones no significa no sentirlas o no tenerlas, es reconocerlas como lo que son y salir de ellas, antes de que nos hagan daño. Intentar llevar el amor a una situación que te desagrada no es hacer un favor a nadie, es hacerte un favor a ti. Por tu bien, cuida tus emociones, estarás cuidando tu alegría y tu salud. 

Por: Juan Esteban


lunes, 19 de mayo de 2014

El escorpión y la rana

El escorpión y la rana es una fábula de origen desconocido, aunque atribuida a Esopo. En ella un escorpión le pide a una rana que le ayude a cruzar el río prometiéndole no hacerle ningún daño. La rana accede subiéndole a sus espaldas pero cuando están a mitad del trayecto el escorpión pica a la rana. Ésta le pregunta incrédula "¿cómo has podido hacer algo así?, ahora moriremos los dos" ante lo que el escorpión se disculpa "no he tenido elección, es mi naturaleza".
La moraleja de la historia es que no trates de engañarte con los demás al creer que son o pueden ser otros y menos engañarte a ti mismo acerca de quién eres.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Quién te hace sufrir?

Quién te hace sufrir? ¿Quién te rompe el corazón? ¿Quién te lastima? ¿Quién te roba la felicidad o te quita la tranquilidad? ¿Quién controla tu vida?...
¿Tus padres? ¿Tu pareja? ¿Un antiguo amor? ¿Tu suegra? ¿Tu jefe?

Podrías armar toda una lista de sospechosos o culpables. Probablemente sea lo más fácil. De hecho sólo es cuestión de pensar un poco e ir nombrando a todas aquellas personas que no te han dado lo que tu querías,
te han tratado mal o simplemente se han ido de tu vida, dejándote un profundo dolor que hasta el día de hoy no entiendes.
Pero ¿sabes? No necesitas buscar nombres. La respuesta es más sencilla de lo que parece, y es que nadie te hace sufrir, te rompe el corazón, te daña o te quita la paz. Nadie tiene la capacidad al menos que tú le permitas, le abras la puerta y le entregues el control de tu vida.

Llegar a pensar con ese nivel de conciencia puede ser un gran reto, pero no es tan complicado como parece. Se vuelve mucho más sencillo cuando comprendemos que lo que está en juego es nuestra propia felicidad. Y definitivamente el peor lugar para colocarla es en la mente del otro, en sus pensamientos, comentarios o decisiones.

Cada día estoy más convencido de que el hombre sufre no por lo que le pasa, sino por lo que interpreta. Muchas veces sufrimos por tratar de darle respuesta a preguntas que taladran nuestra mente como: ¿Por qué no me llamó? ¿No piensa buscarme? ¿Por qué no me dijo lo que yo quería escuchar? ¿Por qué hizo lo que más me molesta? ¿Por qué se me quedó viendo lo feo? y muchas otras que por razones de espacio voy a omitir.

No se sufre por la acción de la otra persona, sino por lo que sentimos, pensamos e interpretamos de lo que hizo, por consecuencia directa de haberle dado el control a alguien ajeno a nosotros.

Si lo quisieras ver de forma más gráfica, es como si nos estuviéramos clavándonos agujas cada vez que un tercero hace o deja de hacer algo que nos incomoda. Lo más curioso e injusto del asunto es que la gran mayoría de las personas que nos "lastimaron", siguen sus vidas como si nada hubiera pasado; algunas inclusive ni se llegan a enterar de todo el teatro que estás viviendo en tu mente.

Un claro ejemplo de la enorme dependencia que podemos llegar a tener con otra persona es cuando hace algunos años alguien me dijo: "Necesito que Enrique me diga que me quiere aunque yo sepa que es mentira. Sólo quiero escucharlo de su boca y que me visite de vez en cuando aunque yo sé que tiene otra familia; te lo prometo que ya con eso puedo ser feliz y me conformo, pero si no lo hace... siento que me muero".

¡Wow! Yo me quedé a cuadros ¿Realmente ésa será la auténtica felicidad? ¿No será un martirio constante que alguien se la pase decidiendo nuestro estado de ánimo y bienestar? Querer obligar a otra persona a sentir lo que no siente... ¿no será un calvario voluntario para nosotros?

No podemos pasarnos la vida cediendo el poder a alguien, porque terminamos dependiendo de elecciones de otros, convertidos en marionetas de sus pensamientos y acciones.

Las frases que normalmente se dicen los enamorados como: "Mi amor, me haces tan feliz", "Sin ti me muero", "No puedo pasar la vida sin ti", son completamente irreales y falsas. No porque esté en contra del amor, al contrario, me considero una persona bastante apasionada y romántica, sino porque realmente ninguna otra persona (hasta donde yo tengo entendido) tiene la capacidad de entrar en tu mente, modificar tus procesos bioquímicos y hacerte feliz o hacer que tu corazón deje de latir.

Definitivamente nadie puede decidir por nosotros. Nadie puede obligarnos a sentir o hacer algo que no queremos, tenemos que vivir en libertad. No podemos estar donde no nos necesiten ni donde no quieran nuestra compañía. No podemos entregar el control de nuestra existencia, para que otros escriban nuestra historia. Tal vez tampoco podamos controlar lo que pasa, pero sí decidir cómo interpretar aquello que nos sucede.

La siguiente vez que pienses que alguien te lastima, te hace sufrir o controla tu vida, recuerda: No es él, no es ella, ERES TÚ quien lo permite y está en tus manos volver a recuperar el control.

Al ser humano se le puede arrebatar todo, salvo una cosa, la última de las libertades humanas: la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino, para decidir su propio camino.







Viktor Frankl, neurólogo, psiquiatra, sobreviviente del holocausto y fundador de la disciplina que conocemos hoy como Logoterapia.

jueves, 24 de abril de 2014

Cuento de Reflexión

"Un viejo Maestro le pidió a un jóven triste que colocase una mano llena de sal en un vaso de agua y lo bebiese.
- Qué gusto tiene? - le preguntó el Maestro.
- Horrible - dijo el joven sin pensar dos veces.
El Maestro sonrió y le pidió al joven que agarrase con la otra mano llena de sal y llevase al lago. Los dos caminaron en silencio, y cuando llegaron, el maestro pidió al joven que tirase la sal en el lago. Entonces el joven hizo lo que el maestro le dijo
Luego el viejo le dijo:
- Bebe un poco de esta agua.
El joven así lo hizo mientras el agua le corría por el mentón , entonces el Maestro le preguntó
- Que gusto tiene?
- Bueno! - Dijo el joven sin pestañar
- Sientes el gusto de la sal? - preguntó el maestro
- No. - le dijo el joven
El Maestro entonces se sentó al lado del joven, le tomó sus manos y le dijo
- El dolor en la vida de una persona no cambia. Pero el sabor del dolor depende de dónde lo colocamos. Cuando sientas dolor, la única cosa que debes hacer es aumentar el sentido de todo lo que está a tu alrededor. Y dar más valor a lo que tienes en detrimento a lo que perdiste. En otras palabras: Es dejar de ser vaso, para transformarte en lago.


Pensar antes de actuar!


Una chica muy arrogante esperaba su vuelo en la sala de un gran aeropuerto.
Como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también galletas.
Se sentó, para poder descansar y leer en paz.

En el asiento de al lado se sentó un...a señora ya de edad poco avanzada, que abrió una revista y empezó a leer.
Entre ellas quedó un paquete de galletas. Cuando la chica cogió la primera galleta, la señora también tomó una.

La chica se sintió indignada, pero no dijo nada. Solo pensó: "¡Qué descarada esta vieja; si yo fuera más valiente, le diría un par de cosas y hasta le podría insultar".

Cada vez que ella cogía una galleta, la señora también tomaba una.
Aquello le indignaba tanto a la chica, que no conseguía concentrarse ni reaccionar.

Cuando quedaba una sola galleta,
pensó: "¿qué hará ahora esta vieja aprovechada?".

Entonces, la señora partió la última galleta y con una media sonrisa en su rostro, sin decirle nada a la chica, dejó media galleta para ella.

¡Ah no! ¡Aquello le pareció demasiado! La chica se enfureció, se molestó, quedó muy indignada con tal situación.
Tomó la media galleta, no aguantó más y la tiró a los pies de la anciana diciendo: “vieja descarada, se ve que tiene hambre, eso es lo que usted es…una descarada”.
La señora la escuchó, agachó la cabeza y no respondió nada.

Se levantaron las dos y cada quien se dirigió a su propio sector de embarque, ya que tenían distintos vuelos y se dirigían, obviamente, a diferentes destinos.

Mientras caminaba a su sector de embarque, muy indignada, la chica resoplaba la enorme rabia que llevaba. Cerró su libro, tomó sus cosas y se dirigió a abordar.

Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa, allí estaba su paquete de galletas... intacto y cerrado.

¡Sintió tanta vergüenza! Que se le caía la cara y le dio tanto sentimiento con aquella señora que hasta lloró.
Sólo entonces se dio cuenta de lo equivocada que estaba.
¡Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolso!
La señora había compartido todas sus galletitas con ella, y sin sentirse indignada, nerviosa, consternada o alterada.

Y ya no estaba a tiempo ni tenía posibilidades para dar explicaciones o pedir disculpas.

Pero sí para razonar: ¿cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor?
¿Cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?

Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:
Una piedra, después de haber sido lanzada;
Una palabra, después de haberla dicho;
Una oportunidad, después de haberla perdido;
El tiempo, después de haber pasado.

 
NO ACTUEMOS APRESURADAMENTE.
MUCHAS VECES EN ESOS IMPULSOS, HASTA OFENDEMOS Y NO NOS DAMOS CUENTA QUE LAS COSAS NO SON COMO PENSAMOS.

MEDITEMOS ANTES DE ACTUAR Y OFENDER.

ANTES DE FORMARTE UN JUICIO DE AQUELLO, ASEGÚRATE BIEN, NO VAYA HACER QUE DAÑES A ALGUIEN INMERECIDAMENTE, QUE QUEDES EN RIDÍCULO, TE ARREPIENTAS Y YA SEA DEMASIADO TARDE.

martes, 22 de abril de 2014

¡SI SE PUEDE!


Sí se puede, cuando estás decidido, cuando comprometes tu voluntad para lograr lo que deseas alcanzar.
Sí se puede, cuando ante cada obstáculo muestras temple y con mayor decisión los empiezas a enfrentar.
Sí se puede, si ante cada fracaso buscas reconocer tus propios errores, lo que te permitirá acumular sabiduría y todos tus sueños realizar.
Sí se puede, si ante los conflictos mantienes una actitud positiva y, a pesar de las adversidades, tu ánimo no comienza a menguar... Así, no habrá cima que no puedas alcanzar.
Sí se puede, cuando ante los negativos y escépticos mantienes una sonrisa y la alegría se convierte en tu fiel compañera... Siempre amigos podrás cautivar.
Sí se puede, cuando ante la duda y la incertidumbre, tu fe te mantiene firme.
Sí se puede, si tienes el coraje de vivir intensamente y haces de cada día, una fascinante aventura... La muerte, entonces, será una angustia que nunca llegará.
Sí se puede, cuando aprendes a confiar en Dios, dejándole a Él los imposibles y entregas tu vida entera a las estrellas por las que quieres luchar... Podrás entonces el camino a la plenitud alcanzar...


sábado, 19 de abril de 2014

Nada sucede por casualidad

Una historia china habla de un anciano labrador que tenía un viejo caballo para cultivar sus campos. Un día, el caballo escapó a las montañas. Cuando los vecinos del anciano labrador se acercaban para condolerse con él, y lamentar su desgracia, el labrador les replicó: «¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe? Una semana después, el caballo volvió de las montañas trayendo consigo una manada de caballos. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Este les respondió: «¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?». Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró esto como una desgracia. No así el labrador, quien se limitó a decir: “¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?». Una semana más tarde, el ejército entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota le dejaron tranquilo. ¿Había sido buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?
Todo lo que a primera vista parece un contratiempo. puede ser un disfraz del bien. Y lo que parece bueno a primera vista puede ser realmente dañoso. Así, pues, será postura sabia que dejemos a Dios decidir lo que es buena suerte y mala y le agradezcamos que todas las cosas se conviertan en bien para los que le aman.




viernes, 11 de abril de 2014

Si usted no la hubiera conocido...

No intente que cosas o personas no hayan existido en nuestra vida...sabe por qué? Porque siempre aprendemos algo de todas las situaciones que vivimos.

Si usted no la hubiera conocido, no tuviera la experiencia de lo que hoy lo hace mas fuerte e inteligente.
Si usted no la hubiera conocido, no aprendería que a veces el dar todo por alguien no significa que recibiremos lo mismo de esa persona.
Si usted no la hubiera conocido, no podría comprender que muchas veces la belleza física no lo es todo, cuando el corazón no está en conjunto con ello.
Si usted no la hubiera conocido, no podría distinguir entre un amor fingido y un amor verdadero.
Si usted no la hubiera conocido, no podría comprender que tenerlo todo, pero estar con la persona equivocada solo le da una falsa felicidad.
Si usted no la hubiera conocido, no podría darse cuenta cuando una persona es aduladora y cuando es sincera.
Si usted no la hubiera conocido, no entendería que a veces el tener tantas cosas en común vuelve monótona una relación.
Si usted no la hubiera conocido, no podría diferenciar un beso dado por compromiso de un beso dado con el corazón.
Si usted no la hubiera conocido, no tendría tantas experiencias que le ayudarán para su crecimiento personal y espiritual.
Si usted no la hubiera conocido, no conocería la paz que provoca el perdonar y soltar a una persona que no hace bien para su vida.
Si usted no la hubiera conocido, no podría tomar conciencia de quién es la persona que en realmente lo ama.

Y podría seguir escribiendo muchas más, pero en realidad la más importante es que si usted no la hubiera conocido, no tendría hoy el privilegio de tener a un pequeño que lo necesita y que lo llama papi...esa es su mayor bendición.









Dedicado a mi amigo, al que amo con todo mi corazón. ❤







martes, 8 de abril de 2014

Nublado con posibilidad de codorniz

Si debes hacer cambios radicales en tu vida para seguir lo que el Señor ha puesto en tu corazón pero la razón y el sentido común te dicen que no tienes los recursos suficientes para emprender una nueva empresa, un nuevo camino, recuerda que hoy "está nublado con posibilidad de codorniz". Cuando Dios se mete en la ecuación de la vida, una simple suma se transforma en una multiplicación milagrosa y cinco panes y dos peces se convierten en más de cinco mil. Cuando Dios bendice, no solamente te bendice una vez, sino muchas veces, y así como envió codornices para alimentar a Moisés y su ejército cuando estaban en el desierto, el Señor enviará un viento de otra parte que hará llover cinco millones de codornices sobre tu vida, si tomas decisiones basadas en tu fé en el Creador y si alabas sin desmayo por lo que Él ya te entregó.



lunes, 31 de marzo de 2014

“MIRA BIEN DE QUE MUJER TE ENAMORAS”

No te enamores de una mujer inteligente, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe y piensa mucho. Tampoco la escuches o prestes mucha atención a lo que dice, porque se meterá en tu corazón sin que te hayas dado cuenta.
Enamórate de una simple, básica y en lo posible que tenga mala ortografía, ella te dará alegría sin sabor, de esa que no despierta emoción. En cambio, una chica inteligente, sería capaz de narrar la historia más aburrida y hacerla parecer divertida, interesante, ocurrente. Esa que escribe hasta en una servilleta, será capaz de moverte algo más que el piso.
Búscate una chica artificial que solo se preocupe por su aspecto, de esas a las que les gusta mostrar el cuerpo; te vendrá bien en todas esas fotos y reuniones sociales. Tu mamá dirá que podrán tener hijos hermosos y que ella se dedicará a cuidarlos cuando llegue el momento.
Una chica a la que le gusta escribir y leer, en cambio, podría reírse de alguna tontería en plena calle, cuando recuerde algún chiste o cuando decida ser ella misma en alguna reunión y convertirse en una persona interesante llena de cuentos y aventuras. Su risa podría ser muy franca, viral y contagiosa; de hecho podría hacerte reír todo el tiempo. Por cierto, además de genuina también es muy femenina, pero lo es con un vestido de noche o con jean y zapatillas, porque es mujer por su esencia y no por aquello que viste. Es bellísima siempre, con un traje de diseño o con el cabello apenas atado y ropa de entrecasa.
Mejor disfruta de tu vida con una chica cualquiera, trivial, playita y simple, de esas que a todo te dicen “Si” y nunca te contradicen en nada, sin siquiera mantener una opinión propia. Tendrás una vida sin preocupaciones y sin montañas rusas emocionales. Siempre sabrás qué esperar y cómo, hasta cuando estén en la intimidad.
Por otra parte, esa clase de mujeres abundan en todas partes y son más fáciles de conquistar. Te será fácil encontrarlas, por lo general se suelen ofrecer mostrando, antes que sugiriendo. Son de las que no dejan nada librado a la imaginación, y puedo asegurarte que será así por el resto de su vida.
Deja de lado a aquella chica que escribe, atrevida, misteriosa y oculta detrás de su inteligencia. Esa que es capaz de mostrar su lado más salvaje cuando se siente cómoda y aceptada, porque será ese, aunque no lo creas, el momento en que resultará mas atractiva que nunca.Ella, la chica que escribe, que lee, que disfruta, que cuenta historias será todo un reto. Mantenerla a tu lado no será cuestión sencilla.
En cambio, aquella chica que no escribe ni siquiera un papel para decirte cuanto te ama o que ni siquiera sabe enviar un mensaje de texto sin abreviar todo, será mucho más fácil de mantener, llévala a fiestas ruidosas y llenas de gente plástica que solo asiste a aquellos lugares para que el ruido de la música les impida escuchar la tristeza de sus pensamientos.
Conquista a una mujer que no escriba ni le guste pensar demasiado, ella será fácil a la hora de consentirla y hacerle regalos, para ella solo será cuestión de flores y chocolates, sin esperar más allá.
Piensa sin embargo, que si te enamoras de una mujer inteligente, deberás escribir mucho, saber de buena música, o sencillamente regalarle lo único que te exigirá siempre: calidad de tiempo. Ella necesitará que la enamores todos los días, hablándole y escuchándola.
Para ella cualquier regalo podría ser especial, pero nunca sabrás con seguridad qué es «cualquier regalo» porque sabes que ella retará tu creatividad.Por otra parte, será mejor que cada vez que ella hable, la escuches atentamente (no solo hagas de cuenta que la oyes) o la perderás para siempre y te cerrará su corazón. Ese tipo de mujeres suelen ser muy seguras y pragmáticas, o te aman incondicionalmente o te dejan de amar para siempre.

En fin, enamórate. Enamórate de la que irrumpa en tus sueños cuando menos lo esperes, enamórate de esa que te rete y te desafíe. Conquista a esa mujer que, sin darse cuenta, ya entró en tu cabeza, se metió en tu corazón y no puedes ni la quieres quitar de allí. Enamórala porque te la imaginas en tu casa, contigo a tu lado, en medio de un caos en la cocina. Enamórala con frases inesperadas, con música que te conecte a ella, con deseos y mensajes que llegan a deshora solo para recordarle que la extrañas. Enamórense.Pero si descubres que ella es mucho para ti porque reta demasiado tu mente y es demasiado única, corre a buscar a la chica que no escribe ni lee mucho, esa que no opina de nada, que nunca discute, que a todo te dice “Si”, y tendrás a una de las tantas mujeres comunes que pululan el universo femenino.
Y a propósito, una talentosa poeta Dominicana llamada Martha Rivera Garrido, alguna vez escribió algo así: “No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma, y mucho menos de una romántica que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una puesta de sol, el viento y no sepa vivir sin la música. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así…jamás se regresa”






miércoles, 26 de marzo de 2014

El hombre que me ame

I

El hombre que me ame
deberá saber descorrer las cortinas de la piel,
encontrar la profundidad de mis ojos
y conocer la que anida en mi,
la golondrina
transparente de la ternura.

II

El hombre que me ame
no querrá poseerme como una mercancía,
ni exhibirme como un trofeo de caza,
sabrá estar a mi lado
con el mismo amor
con que yo estaré al lado suyo.

III

El amor del hombre que me ame
será fuerte como los árboles de ceibo,
protector y seguro como ellos,
limpio como una mañana de diciembre.

IV

El hombre que me ame
no dudara de mi sonrisa
ni temerá la abundancia de mi pelo
respetara la tristeza, el silencio
y con caricias tocara mi vientre como guitarra
para que brote música y alegría
desde el fondo de mi cuerpo.

V

El hombre que me ame
podrá encontrar en mi
la hamaca para descansar
el pesado fardo de sus preocupaciones
la amiga con quien compartir sus íntimos secretos,
el lago donde flotar
sin miedo de que el ancla del compromiso
le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.

VI

El hombre que me ame
hará poesía con nuestra vida,
construyendo cada día
con la mirada puesta en el futuro.

VII

El hombre que me ame
reconocerá mi rostro en trinchera
rodilla en tierra me amara
mientras los dos disparamos juntos
contra el enemigo.

VIII

El amor de mi hombre
no conocerá el miedo a la entrega,
ni temerá descubrirse ante la magia del
enamoramiento
en una plaza publica llena de multitudes
podrá gritar: te amo..
o hacer rótulos en lo alto de los edificios
proclamando su derecho a sentir
el mas hermoso y humano de los sentimientos.

IX

El amor de mi hombre
no querrá rotularme o etiquetarme,
me dará aire, espacio,
alimento para crecer y ser mejor,
como una Revolución
que hace de cada día
el comienzo de una nueva victoria.

X

Y yo a cambio le daré a mi hombre
reposo, en sus guerras,
y en sus marejadas, calma..
le pondré sonrisas a sus enfados
y mi regazo será su cuna en sus silencios..
seré siempre su escalera firme,
cuando quiera subir al paraíso,
y no podrá jamás contar mis besos
porque serán eternos en mis labios
para él.

Gioconda Belli