miércoles, 17 de abril de 2019

Uno siempre vuelve a los lugares donde amó la vida.

Uno siempre vuelve a los lugares donde amó la vida.
Ciertamente hay lugares que nos llaman, en donde nuestra alma se siente en casa, en donde tenemos la esperanza de volver a sentir lo que en alguna oportunidad sentimos… Muchas veces esos lugares, refugios de nuestra felicidad, no fueron valorados en su momento, sino que fue necesario dejarlos para entender, para darnos cuenta de lo que representaban para nosotros, de lo que contenían, de lo que nos llenaban…
Queremos volver a esos lugares en donde amamos intensamente, a donde agradecimos estar, a donde nuestra respiración se aceleraba o por el contrario, era tan calmada y regular que nos hacía conectarnos con esa parte de nosotros que solo reconocemos cuando nos sentimos en paz.
Algunos recuerdos nos llenarán de alegrías, otros nos llenarán de nostalgia, muchas interrogantes podrán habitar nuestra mente, pero abrazaremos con fuerza ese momento y con él todos los que dejamos en el pasado que le pertenecen justo a un lugar, a un sitio que se volvió especial para nosotros, que tiene una belleza única, que quizá no es evidente a los ojos, pero sí al alma, que se regocija en la felicidad y especialmente en el amor…
Esos lugares son espacios que no ocupan tanto en el espacio físico como lo hacen en nuestros corazones, cada quien tiene el suyo, quizá varios…lugares en los cuales se amó la vida, donde la existencia tomó un sentido especial…esos lugares a donde siempre queremos volver, que parecen estar esperándonos todo el tiempo y cuando nos reciben nos dan la sensación de no habernos alejado nunca.

Por: Sara Espejo.

martes, 2 de abril de 2019

ELLA ES EL AMOR.

No, querido, ella no es sexo. Ella es una mujer que siente, que vive, que arde, que vibra, pero no es sexo. Ella podrá decir las cosas pervertidas que quiera, las fantasías que desea, pero no, no es sexo. Mujer de fuego, mujer curiosa, pero no es sexo. Dice lo que piensa, lo que le excita, lo que quiere experimentar, pero te aclaro, ella no es sexo.
Ella, en realidad, es puro amor… Que lance directamente sus ideas locas, no quiere decir que las hace, que las practica, solo se expresa, solo es libre, solo es ella. Es una mujer de alma en llamas y no con cualquiera se va a la cama, porque ella no busca camas ni habitaciones, busca un corazón que vaya al ritmo de sus pulsaciones. Ella es sensual, liberal, no sexual.
Solo busca una alma que cómplice que sea de la suya, alguien con quien experimentar todas sus locuras. Alguien que tenga claro que ella no es sexo, que ella es amor, pasión y ternura. Ella, es solo una niña buscando ser mujer, pero ser mujer con un verdadero hombre, de aquellos que tienen claro que una mujer no es papel, que una mujer no se desecha, que una mujer es más que simplemente placer, una mujer es vida.
Ella podrá ser loca, atrevida, llena de emociones, pero no, querido, ella no es sexo, es el amor.

Autor: Delia E / Poesías y Letras



martes, 19 de febrero de 2019

Una lengua dulce, una mente sucia, un corazón amoroso y un alma libre.

Una lengua dulce, una mente sucia, un corazón amoroso y un alma libre.
Y me pregunto ¿No sería una combinación perfecta? No tendríamos que seguir normas de niñas buenas y tampoco mostrarnos malas. Seriamos un híbrido sencillo, una imagen natural sin disimulos, mujeres sin pretextos.
Alucinógenos femeninos de la vida, cuatro complementos que brindan tanta cordura y locura a la vez. A quien no le va a gustar encontrar una mujer de buen vocabulario, de dulces besos. Es como una misteriosa nomenclatura con ganas de ser devorada. Con una mente que haga volar la imaginación de vez en cuando, dispuesta a cometer una locura una que otra vez.
Tantos roles en la vida, que nacen de un corazón con las puertas abiertas,
dispuesto a dejar entrar intrusos. Ya no serán mujeres que regalen amor, sino que
lo den a quien esté dispuesto a valorarlas y a pagar con gestos y acciones. Mujeres que van por la vida sin formula, sin caretas, de alma y pensamientos libres.
¡Es una combinación genial! libera todas tus cargas, las que no te dejan avanzar, las que bloquean tu día y te roban el sueño. El monto de cada una solo lo colocas tú en el instante que te plazca. Es como agregar estas cuatro cosas en una licuadora y servirlas a tu gusto, porque solo tú eres dueña de tu ser. Créeme que más de una persona quedara atrapada en tu red de buena vibra, porque no hay nada, que cautive más que una mujer completa, que concentre tantos atributos. La esencia la pones tú, lo demás es simple materia inerte que vino al mundo en cero para ser completada a un 100.


martes, 12 de febrero de 2019

NO QUIERO CASARME SOLO PORQUE SI...

No quiero casarme solo porque sí, para la foto, por la boda y el vestido, o porque crea que el matrimonio es un objetivo más en la vida.
Quiero encontrar a ese compañero de aventuras, que pueda pedir la cena por mi, porque sabe qué condimentos me gustan en la pizza, y de que sabor prefiero la bebida.
Quiero vivir con mi mejor amigo, el que me haga bromas pesadas, que se ría cuando me caigo, y me haga reír de nuevo.
Quiero estar con alguien que no se tome la vida tan en serio, y de ser posible, alguien con quien no pueda tener una sola conversación sin que me diga alguna estupidez.
Yo quiero despertarme y encontrarlo a mi lado, despeinado, que me recuerde las cosas que dije, y nos riamos durante el desayuno de las cosas que hicimos la noche anterior.
Quiero que hagamos que la rutina, la realidad y los problemas, parezcan más divertidos de lo que son en realidad.
Quiero un compañero que se anime a recorrer el mundo conmigo en auto, en bus, o en avión; en un hotel de cinco estrellas al lado del mar o en un cabaña en medio del bosque.
Que me tome fuerte de la mano mientras caminamos por alguna ciudad o  campo perdidos, y me acompañe a conocer los bares por las noches.
Y quiero reírme cuando hagamos el amor, cuando almorcemos, cuando nos bañemos, cuando viajemos, y cinco minutos después de discutir.
Yo no me quiero casar, para estar enjaulada en una vida sin amor. Yo quiero volar al lado de alguien que me haga tan feliz, que me den ganas de volver a él todos los días.
Y que, si alguna vez lo encuentro, tenga la certeza de que ES ÉL, y no se tenga que andar preocupando.
Sabrá que soy suya, y solamente suya para siempre.
Yo, más que casarme porque me tengo que casar, quiero al amor de mi vida, para toda la vida.
Y si nos casamos, que firmar el papel sea una mera formalidad, y que el amor, la amistad, y la lealtad, sean los que realmente nos mantienen unidos.
Porque no es lo mismo estar casado que estar comprometido, y no es lo mismo estar juntos que estar unidos.
Y la vida, que es tan corta, se hace muy larga al lado de la persona equivocada.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Esta es una carta que el futuro amor de tu vida te envía.

Y lo que te quiere decir te hará sonreír.
Sé que me ha tomado un tiempo llegar y que quizás aún no nos conozcamos. Puede que falten meses o incluso un par de años para que eso suceda, sin embargo, esto es real y existe. Puede que creas que el amor simplemente te ha dejado de lado o que la soltería será tu estado permanente, pero quiero decirte que no será así.
Sé que eres de esas personas que no creen que haya nada de malo en no tener pareja, pero también veo que de vez en cuando te preguntas si es que acaso el amor es sólo algo que los demás experimentan. Quieres dejar de mirar desde lejos y sentir eso de lo que todos hablan y por ello, quiero darte una pequeña palabra de aliento.
Las razones por las que aún no llego a tu vida son variadas. Puede que estés saliendo con la persona equivocada o que yo aún no haya madurado lo suficiente como para llegar a tu lado. Puede que aún no logre las cosas que quiero en mi vida o que no estemos preparados para amar de forma incondicional. Quizás no le he prestado atención suficiente a mis sentimientos, quizás le he dado más prioridad a mi carrera y estudios.
Sea cual sea la razón, te pido un poco más de paciencia. Aún no logro ser la mejor versión de la persona que deseo ser y sé que tú también te estás preparando tanto como yo. Todos los días me acerco un poco más a ti y aunque me está tomando un poco más tiempo del necesario, no quiero que pierdas las esperanzas.
No me he rendido y espero que tú tampoco lo hagas. 
Con cariño,
Tu futuro amor.


Fuente: Upsocl
Por: Teresa Donoso

lunes, 14 de enero de 2019

¿POR QUÉ SER UNA COPIA? ¡SI NACISTE PARA SER AUTÉNTICA!

¿Por qué ser una copia? cuando nací para ser auténtica. Por ello decidí escribir este artículo, para crear conciencia sobre ese valor que se ha venido desvaneciendo.
Entonces, ¿Qué es ser auténticas?
Es ser legítimas, naturales, reales, sinceras, genuinas y creíbles. ¡Wow! qué poderoso es el significado de esta palabra, ¿no?
Entonces, ¿en qué momento nos desviamos tanto de ser auténticas?
Exactamente en el momento que dejamos de creer que nacimos para algo especial y diferente.
También en el momento en que nos ausentamos de nosotras mismas para vivir, actuar, hablar, vestir, pensar, como otras personas. En pocas palabras cuando decidimos seguir las influencias sociales antes de creer que tenemos un diseño original, único y especial.
Tristemente para estar "in" en la sociedad actual, tienes prácticamente que ausentarte de tu esencia y reducirte a ser quien te dicen que debes ser; cómo debes vestir, qué comprar, qué tener, dónde vivir, cómo tener tu cuerpo, qué comer, qué hacer, y un largo etcétera...de lo contrario serás rechazada y no formarás parte de la tendencia.
¡Olvidémonos de la tendencia por un momento y empecemos a ser únicas, originales y reales! Esto es lo que nos hará ser mujeres felices.
Vemos todo el tiempo a los personajes influyentes de la sociedad, como los  artistas, futbolistas, actores, modelos y presentadores, expresar su descontento con la vida que llevan, porque simplemente son los muñecos de los poderosos en el mundo.
Si tener dinero, una posición, un mejor trabajo, mas aplausos o un estatus, significa sacrificar tu esencia, creo que sería mejor pensarlo dos veces.
Pensándolo bien, lo mas importante en la vida no es la cantidad de seguidores que tengas en las redes sociales, ni los likes que te den en una foto, ni los aplausos que recibas de millones. Lo realmente importante en esta vida es ¡ser auténticas!, y poder explotar ese propósito para el cual nacimos, porque es en el propósito donde la vida cobra sentido y donde realmente se encuentra la plenitud que todos anhelamos.
Me impresiona cada vez mas ver un mundo lleno de clones, ver personas desperdiciando su esencia real por tan solo aparentar lo que no son.
Yo creo que Dios te creo con talentos y dones especiales, así que si quieres ser exitosa debes preguntarse en este momento: ¿Estas siendo una copia?, ¿Sabes quién eres?, ¿para qué estas en la tierra?, ¿conoces tu propósito?, ¿eres auténtica? No podemos seguir siendo permisivas con esto y debemos buscar hoy, dentro de nosotras, el valor propio que tenemos: la utenticidad, eso que Dios puso en nosotras cuando se inspiró y nos dió aliento de vida.
No busques mas afuera, las respuestas solo las encontrarás en ti.
¡No mas copias! Te invito a que seas tu misma.

Por: Melina Velez


miércoles, 2 de enero de 2019

No siempre el no llamar, el no escribir, el no estar… significa no extrañar.

No siempre el no llamar, el no escribir, el no estar… significa no extrañar.
Solemos pensar que todos los sentimientos deben ir seguidos de acciones que de una u otra forma los demuestren, sin embargo, muchas veces los sentimientos pueden ser tan intensos y en paralelo, podemos sentir esa necesidad de protección que nos impida ejecutar cualquier acción que nos coloque en una situación de riesgo.
Bien sea porque ya hemos dado demasiado, porque hemos resultado lo suficientemente lastimados o simplemente porque sentimos que un lugar no nos corresponde, podemos decidir tomar todo aquello que sentimos y ponerlo en resguardo, que no se no note, que no se asome, que quien nos interese pueda asumir que ya no existe.
Podemos extrañar intensamente, podemos desear estar, podemos escribir un mensaje mil veces sin tener el valor de enviarlo, solo con la intención de salvaguardar nuestra integridad. El protegernos a nosotros mismos es nuestra responsabilidad, pero también debemos aprender a distinguir cuándo estamos siendo movidos por nuestro amor propio y cuándo lo estamos haciendo por orgullo.
El acercarnos a donde sabemos o asumimos que saldremos lastimados, nos hace adoptar una predisposición que muy probablemente determine un desenlace particular. Si sabemos que nos vamos a quemar, ¿por qué arriesgarnos a pasar por ese aro?  Pero si algo nos dice que debemos intentarlo, porque sentimos que aún no es el final, que no sea el miedo lo que nos limite a manifestarnos.
Ciertamente nadie quiere sufrir, el amor puede hacer sufrir, porque el proceso de engranar dos vidas completamente diferentes no es para nada sencillo. Todos estamos en riesgo de enamorarnos de quien no nos ama, de desilusionarnos, de ser traicionados, de ser el plan B de alguien, de ser maltratados o malqueridos, pero eso no debe quitarnos las ganas de seguir y en especial de confiar en el amor.
No aseguremos lo que no está a nuestro alcance, nadie puede leer con total fidelidad las acciones de alguien más. Difícilmente estamos en capacidad de descifrarnos a nosotros mismos y por lo general somos capaces de asumir e interpretar las acciones de otros.
El hecho de no contar con esa llamada, con esa compañía, con esas líneas no significa necesariamente que estamos fuera de los pensamientos y sentimientos de esa persona. Si nosotros no hemos dado motivos evidentes para alejarse, podemos al menos aceptar que esa persona se encuentra en proceso personal, en el cual quizás no debemos participar.
La distancia es buena consejera, cuando no idealizamos podemos ver realidades donde solo había existido una ilusión.Démonos a nosotros mismos el espacio y el tiempo que consideremos necesarios para participar o sencillamente ampliar esa distancia, pero sin que nos pese. Y aceptemos que lo que concluyamos de alguien más independientemente de nuestros patrones y creencias, solo será una conjetura y no necesariamente se alineará a lo que otra persona en realidad siente.
Demostrar amor nos hace vulnerables y más aún cuando tenemos argumentos para no demostrar cuánto extrañamos. Sea como sea aprendamos a canalizar los sentimientos, para que la ausencia y el silencio no nos quiebren por dentro.

Por: Sara Espejo.



viernes, 23 de noviembre de 2018

Si te vas a enamorar, hazlo bien.

Si te vas a enamorar, hazlo bien.
Hazlo de quién valga la pena.
De con quién no tengas que forzar nada.
Hazlo de quién quiera conocer todo de ti, desde tu color favorito hasta tu secreto mas obscuro.
Enamórate de quién ame tu risa y aguante tus prisas.
Si te vas a enamorar, hazlo bien.
Hazlo de quién quiera a tu familia, quién la sienta como suya. De quién le guste presumirte, enseñarte a todo el mundo.
Enamórate de sus defectos, virtudes, y complejos.
Enamórate de quién será un buen padre, una buena madre, y un gran abuelo.
Si te vas a enamorar, hazlo bien.
Hazlo con quién sientas un mismo latido.
Con quién puedas embonar. Con quién lea tu mente.
¡Eso! Enamórate de quién tenga poderes. En especial el “poder” de hacerte sentir bien.

Nacho Llantada.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

EL TREN DE LA VIDA...

La vida se asemeja a un viaje en tren. Con sus estaciones y cambios de vía, algunos accidentes, sorpresas agradables en algunos casos, y profundas tristezas en otros.
Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con nuestros padres, creemos que siempre viajarán a nuestro lado.  Pero en alguna estación ellos se bajarán dejándonos seguir el viaje, de pronto nos encontraremos sin su compañía y su amor irreemplazable...
No obstante, muchas otras personas que nos serán muy especiales y significativas, se irán subiendo al tren de nuestra vida...  Nuestros hermanos, amigos y en algún momento, el amor de nuestra vida...
Algunos tomarán el tren, para realizar un simple paseo. Otros durante su viaje pasarán por momentos de oscuridad y tristeza. Y siempre encontraremos quienes estén dispuestos ayudar a los más necesitados.
Muchos al bajar, dejan un vacío permanente. Otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon sus asientos... 
Es curioso ver como algunos pasajeros, aún los seres queridos, se acomodan en coches distintos al nuestro. Durante todo el trayecto están separados, sin que exista ninguna comunicación. Pero en realidad, nada nos impide que nos acerquemos a ellos si existe buena voluntad de nuestra parte.  De lo contrario, puede ser tarde y encontraremos a otra persona en su lugar. 
El viaje continúa, lleno de desafíos, sueños, fantasías, alegrías, tristezas, esperas y despedidas...   
Tratemos de tener una buena relación con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo mejor que tengan para ofrecer. En algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos, pero recordemos que nosotros también, muchas veces, titubeamos y necesitamos a alguien que nos comprenda.
El gran misterio para todos, es que no sabremos jamás en qué estación nos toca bajar. Como tampoco dónde bajarán nuestros compañeros de viaje, ni siquiera el que está sentado a nuestro lado. 
A veces pienso en el momento en el que me toque bajar del tren. ¿Sentiré nostalgia, temor, alegría, angustia...?  Separarme de los amigos que hice en el viaje, será doloroso y dejar que mis hijos sigan solos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que en algún momento, tendré la gran emoción de verlos llegar a la estación principal con un equipaje que no tenían cuando iniciaron su viaje. 
Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré para que ellos crecieran y permanecieran en este tren hasta la estación final.
Amigos, hagamos que nuestro viaje en este tren tenga significado, que haya valido la pena. 
Vivamos de manera que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje lindos recuerdos a los que continúan viajando en el Tren de la Vida.
FELIZ VIAJE!!!



Reflexiones para el alma.
De: José Luis Prieto.

jueves, 11 de octubre de 2018

Uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida. 

Uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida. Sin embargo, en la canción “Peces de ciudad” de Joaquín Sabina se escucha esta frase: “Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”. Entonces, ¿hacia dónde ponemos nuestra brújula?
No le falta razón a Sabina, quizás al volver de nuevo a esos lugares que han marcado tu vida ya no podrás volver a verlos igual, los recorrerás con la mirada descubierta, sin una venda de enamoramiento y plenitud vital absoluta.Verás los edificios como son, estructuras de diversos materiales que acogen a autóctonos y a turistas, pero ya no parecen actores puestos adrede en tu camino coprotagonizando tu misma historia.
Sus olores ya no te parecerán cómplices de la luz que alberga tu sentimiento. No serán cómplices cada vez que caminas por la estación más bella de la vida por la que tendrás que pasar, pero también salir, pues parece que todo es mucho más bello cuando tiene un final.
“Los amores imposibles no pueden desarrollarse, transformarse, modificarse… por lo tanto, nunca mueren.”
-Los puentes de Madison.


En persona o en imaginación, pero uno siempre vuelve...
Hay historias que tienen un recorrido justo en tu vida y es el justo y necesario. Si te empeñas en que duren más, dejarán de abrigarte en las noches de gélidos lamentos y angustias, pues su manto de dulzura se sostiene en su final con misterios abiertos. A veces hay que guardar quimeras de amor como un tesoro, pues ese sentimiento que nunca fue del todo en su momento, será auténtico toda la vida por ser inacabado.
"Uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida, aunque sea en imaginación…para volver a sentir el sentido de sus latidos y la inocencia al respirar en su pecho".
Uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida, incluso se vuelve a esos lugares en imaginación. Al mordernos las lágrimas ante cualquier recuerdo inesperado. Uno siempre vuelve cuándo quiere volver a estar enamorado, para volver a sentir lo que se siente. Uno siempre vuelve para ilusionarse con algo, para demostrar que podría ser capaz de hacerlo.
Uno siempre vuelve para lamentarse...
Una persona vuelve a los viejos sitios donde amó la vida a veces solo para lamentarse de haber dejado pasar su oportunidad. Vuelve con tristeza y arrepentido. Pero con más pasión que nunca pues pese a todo, la llama sigue encendida.
Vuelve para lamentar no haber sido valiente por miedos e inseguridades y sin embargo haberlo sido cuándo lo que ganaba no era la felicidad, sino la comodidad. Ese tipo de certezas solo pasan una vez en la vida.
Uno siempre vuelve para demostrarle fidelidad.
Uno siempre vuelve a ese lugar para decirle que ningún otro logró hacerle sentir lo mismo. Con personas, sensaciones y sucesos muy parecidos, pero la forma en la que alcanzaron su corazón nunca fue igual. A veces necesitamos comprimir toda nuestra existencia en poco tiempo.
Esa forma de actuar libre, anárquica, imprevisible, rebelde y apasionada es un obsequio que tú le regalaste a ese lugar porque lo amabas por la forma en que te hacía sentir. No es una relación en la que alguien pierda: ambos recogieron la magia del otro para brillar más. Ese lugar brilla más después de saber que le has guardado fidelidad. Es un secreto entre los dos que no te encarcela, te hace ser libre.
Uno vuelve al lugar donde amó la vida para ser valiente...
Uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida para ser valiente y para curar heridas sabiendo que pueden volver a sangrar otras que ya daba por cicatrizadas. Uno vuelve a esos lugares porque un momento de plenitud allí vale por millares sucedidos en cualquier parte y porque los días no son felices, los días tienen sentido y por tanto son de una felicidad refrendada.
Uno vuelve a ser valiente porque es consciente de que un día pudo evitar vivir la vida en ese sitio que amaba, pero no está dispuesto a irse de ella si volver a agradecerlo, a sentirlo…a intentarlo.









martes, 25 de septiembre de 2018

LA PEOR ESTUPIDEZ EMOCIONAL ES CONFUNDIR EL VERBO GUSTAR CON EL VERBO AMAR.

La peor estupidez emocional es confundir el verbo “gustar” con el verbo “Amar”. Muchísimas personas entregan fácilmente sus besos (e incluso sus cuerpos) a la persona que “les gusta”, en lugar de esperar a la persona “idónea” para sus vidas. Hemos puesto la apariencia física a un nivel por encima del Amor y eso ha devastado nuestro corazón, y aun peor, entorpecido nuestra inteligencia emocional. Debes comprender una profunda realidad: a lo largo de tu vida te van a gustar MUCHÍSIMAS personas, demasiadas; es por eso que pretender “enamorarte” de la apariencia física de alguien, no tiene un destino feliz; porque cada día de tu vida podrá gustarte alguien diferente, y tendrás entonces el deseo de cambiar continuamente de pareja, hasta terminar desgastado, débil y confundido emocionalmente.
Entrega tus besos a quien te Ame más de lo que te desee, porque el deseo se acaba, pero el Amor verdadero nunca se acaba, es eterno.
La frustración emocional que existe en el siglo 21 es precisamente porque las personas ya no están esperando a su pareja idónea. En el Plan Divino nacimos para encontrar y unirnos a nuestra Pareja Idónea como “inexpertos emocionalmente” y de lograr el éxito al hacerlo así. La “experiencia emocional” de mucha gente solo los está dejando desgastados, temerosos, frustrados y sin Amor real en sus relaciones. No desperdicies tu corazón y cuerpo con cualquiera, ni mucho menos la oportunidad de vivir el beso perfecto, sé inteligente y espera a la persona capaz de saciar tu área emocional, espiritual, sexual, económica y mental al 100%.
El beso perfecto solo lo experimentarás uniendo tus labios a los de tu pareja idónea.
Tu Pareja Idónea NO la reconocerás por “sentir mariposas en el vientre”, ni “por su bella apariencia física”, ni mucho menos por “lo excitado(a) que te pones cuando estas con ella (él)”; a tu Pareja Ideal la reconocerás porque Dios con claridad y sin dudas te afirmara en tu mismo espíritu: “no busques mas, es ella (él).”
— Autor:  Alejandro Rivas


miércoles, 19 de septiembre de 2018

VIVIMOS RÁPIDO

"Vivimos esperando a que la vida nos espere.
La vida es lenta, muy lenta, y nosotros vamos rápido, muy rápido.
Comemos rápido, hablamos rápido y dormimos rápido, mientras la vida no entiende de esos espacios temporales estresados.
La vida es eso que pasa mientras nosotros corremos.
Vivimos esperando el momento perfecto, sin utilizar el momento y hacerlo perfecto.
Ese momento donde nos preocupamos más
por lo material que por nosotros mismos.
Vivimos esperando que la jornada termine para llegar a casa, vivimos esperando que sea viernes (olvidando que el que no es feliz un miércoles tampoco lo será el fin de semana).
Vivimos esperando que lleguen los puentes,
las vacaciones, el verano…
Vivimos esperando que pase algo, y lo único que pasa es la vida."

CÉSAR POETRY


miércoles, 29 de agosto de 2018

¿POR QUÉ VIAJAR?

Los motivos son incalculables porque dependen de cada persona. Se viaja para romper con la rutina, para tomar distancia de lo cotidiano, para conocer y experimentar de primera mano nuevas culturas, para ver “ese” templo o monumento que tanto te ha hecho suspirar al admirarlo en fotos. También se viaja para conocer gente, para conocerse a una misma, para conocer los propios límites e incluso para desdibujarlos y trazarlos “un poquito más allá”. Se viaja por la adrenalina, por amor al viaje, por placer a lo desconocido y por miedo a lo desconocido. Se viaja simplemente porque sí…
Porque te gusta.
No hay fronteras en tu imaginación ni en tus deseos y no debería haberlas en tu realidad. Porque te lo merecés. Porque “más adelante” puede -y suele ser- “nunca”. Porque el momento es ahora. Porque a veces tu profesión u oficio no te llena ni satisface tus anhelos más profundos. Porque el mundo es más grande, bonito, generoso y solidario de lo que nos hacen creer. Porque las culturas que lo habitan son excepcionales, únicas y hay que conocerlas para entenderlas y entenderse mejor una misma.Porque viajar es un ejercicio de tolerancia, paciencia, audacia y perspicacia.
Viajar es exponerse por propia voluntad a un cambio drástico de la costumbre y la repetición. Levantarse cada día en un sitio diferente, hacer concesiones con la comida, las formas de transporte, los horarios, los tiempos del otro. Viajar permite conciliar nuestra cultura con la del otro. Viajar es mostrar tu cara más amable, es hablar con gente con la que una nunca imaginó, desde la comodidad del sofá de casa, que alguna vez charlaría. Es compartir mesa con un grupo de viajeros del mundo que tienen inquietudes y necesidades, a veces similares y otras muy diferentes a las propias. Es compartir experiencias con extraños con la misma intimidad con la que se cuentan secretos a una mejor amiga. Viajar es convertir a los extraños en tus amigos, hermanos, confidentes. Viajar tiene sus riesgos, pero como todo riesgo, también tiene su recompensa. Al viajar una agudiza la destreza mental, la intuición y el instinto de supervivencia. Viajar te enfrenta a la pluralidad y a la diversidad de nuestro planeta, con sus culturas y su naturaleza dramática y, durante el viaje, de repente, te das cuenta: estás viva y eres feliz.
Viajar, además de un derecho, debería ser una obligación. Viajar debería convertirse en una asignatura universitaria o una formación complementaria a la escolarizada, como lo era antiguamente, para aprender de otras culturas, descubrir otras formas de mirar y enfrentar una realidad. Debería ser un ejercicio contra el egoísmo y el individualismo crónico de quienes habitan en los países desarrollados. Viajar, queridas amigas, es un arte y es educativo.
Porque viajar es vivir el “ahora” más que nunca. Viajar te da como única opción ser espontánea y analizar las situaciones en las que te encuentras desde nuevas perspectivas.
Viajar solo conoce el tiempo verbal PRESENTE y se experimenta con los 5 sentidos.

Los deseos no deberían quedarse solo en los sueños…

viernes, 10 de agosto de 2018

“MORIR DE AMOR O MORIR AMANDO”

Hace algunos años me puse a pensar en la manera en que quería morir. Se que suena morboso, pero déjame explicarte como arribé a esa conclusión. Luis Sandrini fue un talentoso actor Argentino que filmó nada menos que 72 películas y allá por 1980 mientras rodaba “Que linda es mi familia”, comenzó a sentirse muy mal de salud. Terminó la última escena y se fue directo al hospital a internarse, donde murió 16 días después, un domingo 5 de Julio de 1980; al día siguiente yo cumplía 12 años.
Aún recuerdo las declaraciones de su esposa: “Luis falleció en el set, amando y haciendo aquello que mas lo apasionaba”.
Así es como decidí que quería morir: al igual que Sandrini, haciendo lo que amo y amando hasta el último aliento de mi vida.
Quiero vivir con esta pasión y amor que me ha puesto Dios, hasta que me tenga que ir.
Estoy plenamente convencido que la fecha en la que uno muere no es la misma que queda grabada en nuestra sepultura. La mayoría de la gente muere mucho antes de bajar al sepulcro. Comenzamos a morir cuando ya no estamos enamorados y no nos queda nada ni nadie por quien valga la pena vivir. Y no comenzamos a vivir hasta que no hayamos encontrado alguien por lo quien valga la pena morir.
Es irónico que descubrir alguien por quien valga la pena morir, sea el motivo por el que valga la pena seguir viviendo (Si, léelo otra vez, por favor).
El gran error de muchos es que comienzan persiguiendo una pasión y terminan conformándose con un enamoramiento. Y las pasiones mas profundas, quedan sepultadas bajo los escombros de las responsabilidades cotidianas.
He conocido personas que de jóvenes eran muy apasionadas y románticas hasta la médula; pero tan pronto se casaron y tuvieron un par de hijos, se dedicaron a trabajar para pagar cuentas, como si de eso se tratara el gran juego de la vida. Los gastos fijos ahogaron aquel apasionado amor, se volvieron opacos y dejaron de brillar.
Se que algunos me lo discutirán alegando: “Eso que planteas no existe en la vida real, el amor es una decisión, no solo un sentimiento”, y aunque en algún punto podría estar de acuerdo, eso no significa que deba perderse la pasión en el proceso, porque si eso sucede, solo nos queda el tedio de la obligación. Uf.
El amor verdadero y apasionado es lo que te despierta a primera hora de la mañana y te mantiene despierto hasta altas horas de la noche, en todos los órdenes de la vida.
Conozco personas que aunque todos los días suben un peldaño, son muy infelices y es porque han apoyado su escalera en la pared equivocada (se que algunos entienden exactamente de lo que hablo) y lo que es peor, descubren que en la cima también hay angustia. Es la depresión de la falsa felicidad. Se casaron enamorados del amor y no de quien decían amar. Es como seguir toda una carrera con el único fin de obtener un diploma para colocar en la pared; si no amas lo que vas a hacer, el diploma se pondrá amarillento antes de lo que imagines.
Como suele suceder con las celebridades de Hollywood, que la mayoría termina en clínicas de desintoxicación.
Me pregunto ¿qué hay ahí arriba, en la cima, que los espanta tanto? ¿Será que, a deseo cumplido, deseo muerto? No lo creo, mas bien estoy convencido que aún un tipo como Justin Bieber nunca estuvo enamorado, ni siquiera de aquello que hace.
En mi caso, prefiero fracasar en algo que amo, a tener éxito en aquello que no disfruto.
Ahora ¿Cómo logras enamorarte apasionadamente y no perder la llama en el intento? Te voy a dar el secreto, aunque te rías: Un espermatozoide penetra en un óvulo y todos los datos genéticos que determinan quien vas a llegar a ser quedan codificados en esa primera célula. El cuerpo de la madre comienza a producir hormonas aún antes de saber que ella está embarazada. El corazón del bebé comienza a latir el día 22. A las cuatro semanas esa célula se ha multiplicado hasta hacerse 10 mil veces mayor. Y cerca del día 42 las neuronas se empiezan a multiplicar a la velocidad de diez mil por segundo, desde el nervio óptico hasta la corteza auditiva y el sistema respiratorio, todo dentro del vientre materno. El mayor milagro es que todo está encriptado en el microscópico código de nuestro ADN. ¿Qué tiene que ver todo eso con el amor apasionado? Que las pasiones y el amor verdadero son concebidas de una manera muy similar. Comienza con el anhelo de una pequeña célula, un solo detalle te atrapa el corazón y luego ese amor va creciendo de manera orgánica, la pasión se va haciendo mas y mas intensa, si es que no la dejas morir y le das espacio para desarrollarse. “Hoy te quiero mas que ayer” debería ser la frase de cabecera de cada día de nuestras vidas. Recuerda que las relaciones afectivas nunca permanecen estáticas, o se van haciendo mas profundas o mas superficiales, pero siempre están en movimiento.
No puedo dejar de pensar que nadie sentía más amor y pasión por la vida que el mismo Jesús. Y por eso se le da el nombre de “pasión” al último capítulo de su vida. Razón por la cual los seguidores de Jesús deberíamos ser los mas apasionados del planeta. Por eso mismo que me indigna esa gente que cree que “ama un poco”, pero no está segura. O aquellos que están “casi” enamorados pero no lo suficiente como para arriesgarse, porque en definitiva, viven una vida abúlica, en blanco y negro, salpicada por alguno que otro gris de tanto en tanto.
- ¿Eres feliz? -les preguntas.
- No me puedo quejar - te responden.
- Te pregunté si eres feliz.
- Bueno…tengo una linda familia.
- No me estás contestando lo que te pregunto.
- Digamos que no hacen faltar nada…
- No te pregunté por tu economía, sino por tu felicidad.
- Que se yo…supongo que si, no me lo he puesto a pensar.
Lo cierto es que al amor no hay que pensarlo, hay que sentirlo. A la felicidad tampoco se la supone, se la vive. En fin, en el mejor de los casos, recuerdan que alguna vez amaron y ya no edifican una vida ni mantienen la llama, solo se dedican a sobrevivir.
En mi caso, he decidido pintar la vida del color que mas me guste. Si amo, lo hago con pasión o prefiero no hacerlo. Escribo, dibujo y actúo con pasión. Doy mis conferencias y predico con pasión, como si fuese la última vez que lo fuese a hacer. Tengo algunas canas, un par de arrugas más y me canso un poco mas que hace dos décadas atrás, pero hasta nunca he perdido el fuego y espero no hacerlo nunca. No siento culpa ni pido perdón por ser intenso, por ir hasta el fondo siempre, por ser apasionado hasta quedarme sin fuerzas y caer exhausto en la cama, cada noche de mi vida. Lo invierto todo, lo doy todo, no me guardo nada para mañana, ni siquiera una buena idea para un próximo libro. El pasado murió mientras dormía, el mañana aún no me pertenece, solo cuento con el capital del hoy y lo transito con pasión.
Si así es como he vivido, imagínate como me gustaría morir: nada menos que amando, lo cual por estos días, es casi un artículo de lujo.

Dante Gebel.